100 días refundando, pero ¿cuántos gobernando?

|Por Oscar Augusto Juárez Mora|

Esta semana se cumplieron los primeros 100 días, desde que Enrique Alfaro tomó protesta como gobernador de Jalisco. Para muchos analistas este periodo es clave, ya que en él se comunican las rutas de acción del nuevo gobierno a la ciudadanía, la cual forma su “primera impresión” de la nueva administración.

Al igual que la administración federal, en Jalisco también se tiene un slogan que les funciona como credo, para todo aquello que hacen o dejan de hacer. A nivel local este slogan es “La Refundación de Jalisco”.

Refundar viene de “fundar nuevamente algo”, suena lógico, como todas las palabras que llevan el prefijo “re”; por otro lado, también significa “modificar substancialmente algo para lograr que se adapte a la actualidad o para que sirva a un objetivo distinto al original”.  ¿Cuál de estos significados le queda mejor al proyecto político de Enrique Alfaro?

Sea cual sea el significado, que usted lector haya elegido, hablar de refundar un estado, genera expectativa y hasta cierto punto, esperanza. Sin embargo, esta última se ha ido diluyendo poco a poco, conforme avanzaron los 100 días de gobierno.

Cada gobernante tiene una estrategia que desarrolla durante este periodo, la de Enrique Alfaro fue proyectarse a nivel nacional, al querer convertirse en el gobernador opositor al nuevo régimen. Su primer paso fue denunciar la imposición de los “superdelegados” quienes tenían funciones y responsabilidades, que interferían con las de los funcionarios locales electos; posteriormente, la reducción de presupuesto para Jalisco y por consecuente, la falta de dinero para obras en el estado que consideraba prioritarias.

Semanas más tarde, el gobernador de Jalisco se volvió a subir al ring, al cuestionar la estrategia de combate al robo de combustible, implementada por el gobierno federal, donde el estado de Jalisco se vio mayormente afectado.

Con estas acciones, el equipo de Alfaro buscaba capitalizar la oposición a su favor, a través de la confrontación, estrategia que ha sido un hilo conductor en todas sus gestiones, desde que estaba en Tlajomulco: responsabilizar a otra autoridad (casi siempre, de mayor jerarquía) y llevarlos a una arena, donde si mordían el anzuelo, las empresas que llevan la comunicación digital de Movimiento Ciudadano, se encargaban de golpear políticamente para restarle credibilidad.

Esto mismo buscó hacer con López Obrador, pero le salió el tiro por la culata; al parecer, Alfaro olvidó que en las dos últimas elecciones, la gran mayoría de los jaliscienses ha cruzado la boleta por ambos, a pesar de que en esta última, formaban parte de coaliciones distintas. Por lo tanto, una confrontación entre ambos, no generaría el mismo resultado que cuando lo hacía con el PAN o el PRI, ya que para muchos, ambos representan una opción distinta a los partidos mencionados anteriormente.

Por otro lado, la relación con los medios de comunicación se sigue debilitando cada vez más, desde que era alcalde de Guadalajara a la fecha, Alfaro se ha mostrado hostil con la prensa que cuestiona sus acciones, les ha llamado basura, ha calificado sus preguntas como estúpidas e incluso los ha señalado como mentirosos, cuando los periodistas lo único que han hecho es su trabajo, con el objetivo de informar a la sociedad.

Este tipo de confrontaciones volvieron a tener lugar, pero ahora en contra de la sociedad civil, cuando se anunció la desaparición del Instituto Jalisciense de la Mujer (IJM) y Alfaro descalificó abiertamente a las activistas feministas, que abogaban por la continuidad de dicha institución.

Estos eventos hicieron que el  gobierno naranja perdiera de vista su objetivo principal y “La Refundación”, quedó solamente como una frase más en el discurso político, incluso cuando se anunció la creación de una Nueva Constitución para Jalisco, esta noticia no tuvo relevancia y se perdió entre tantas notas sobre la inseguridad en nuestro estado, que hay que decirlo, desde que Alfaro asumió la gubernatura, ha ido a la alza.

Lo que también va a la alza, es la deuda de Jalisco, ya que en esta semana, los diputados aprobaron una deuda por 5 mil 250 millones de pesos, para realizar obras en el estado, durante la presente administración. Este monto supera lo que solicitó el gobierno de Aristóteles Sandoval  durante la administración pasada, deuda que fue duramente criticada por los diputados de Movimiento Ciudadano de ese entonces, pero los de ahora, aprobaron todo sin renegar,  ya que entre gobernar y ser oposición, hay mucho trecho.

El nuevo gobernador perdió casi una tercera parte de lo que va de su gestión, enfrascado en la discusión con el gobierno federal, no fue hasta que se aprobó el presupuesto para la línea  3 del tren ligero, que Enrique Alfaro se puso a gobernar, sin embargo, dejó escapar tiempo valioso en este “periodo de prueba”, lo que se refleja en el resultado de la encuesta realizada en febrero pasado, por el grupo Arias Consultores, donde el 65.7% de los jaliscienses no confía en él.

Se cumplieron 100 días del inicio de la Refundación, pero ¿cuántos días gobernando?

Oscar Augusto JuárezOscar Juarez

Politólogo y Abogado por el ITESO

Activista

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