Adictos y mártires del trabajo

Sepa la bola

La palabra vacaciones proviene de vacación, que a su vez se deriva del verbo vacar. Acción que significa –según el diccionario digital de Oxford– “cesar [una persona] por algún tiempo en sus negocios o trabajos habituales”.

Para muchos, esto se traduce en echarse en la arena y esperar que los rayos del sol tatemen sus cueros. Para otros significa escapar de la ciudad e irse a un sitio paradisiaco sin importar cuánto cueste y lo que le deberán al banco a meses sin o con intereses. Para bastantes más significa no levantarse temprano para ir a trabajar y de paso, un recordatorio de que no pueden viajar porque ni crédito les dan.

La vacación, en este sistema, también funciona para ciclar los años, la vida y la producción. Cada que la Tierra inicia la vuelta al Sol –según las culturas occidentalizadas– hay espacio para el descanso. Cada que se siente más el calor en el hemisferio norte es momento de tomarse un break. Cada que viene ese lapso de descanso en marzo o abril –depende del calendario cristiano y lunar–, es momento de cierre del año fiscal en México. Ciclos que también sirven para una industria poderosa: la turística.

Sin embargo, cada vez son más los jóvenes que no piensan en darse esos tiempos de cese laboral. Y no sólo eso, los millennials se sienten auténticos mártires.

El proyecto Time off, tiene como objetivo “cambiar la cultura para que tomar tiempo libre se entienda como esencial para el bienestar personal, el éxito profesional, el desempeño empresarial y la expansión económica” y recientemente realizó un estudio titulado Mártires del trabajo, que reveló –por ejemplo– que casi la mitad de los millennials encuestados –48%– piensan que es bueno que su jefe los vea como un mártir del trabajo.

Eso sí, el estudio se realizó en Estados Unidos y los encuestados no necesariamente eran obreros, sino personas que laboran en oficinas o que han dedicado al menos 15 años de su vida al estudio, por lo que cuando hablamos de que estos millennials se sienten culpables al descansar, bien pudiera ser que lo que experimenten sea miedo a ser desplazados, a que alguien más llegue a tomar su puesto. Es decir, que los cambien como una tuerca agotada por otra fresca.

Hace unos días, recibí por WhatsApp un video del italiano Prem Dayal en el que presentaba su libro Este año me vale madre, donde el escritor buscaba reivindicar la figura del huevón. “Lo bueno de ser huevón –decía– es que nadie te puede usar. La sociedad no quiere que tú seas huevón y que descanses; tienes que ser útil, alguien tiene que usarte”. Su tesis: si eres huevón eres un poco más libre y de paso, cuando se te antoje hacer algo productivo será con buena cara y mejores resultados.

Un par de horas después, en Facebook me apareció un video de un influencer motivacional que hablaba de que las personas tienen que hacer más. Generar más para encontrar su felicidad. Proponía valuar el tiempo en dólares y que por cada hora que no trabajabas estabas perdiendo dinero.

¿Tomarse un descanso o no? ¿Cada cuándo? ¿Sentirse culpable o liberado? ¿Empeñar el futuro a corto plazo o ahorrar los centavos desde antes? ¿Acaso pensar en descansar sea una reflexión burguesa cuando otros miles no tienen ni para comer? ¿Sentirse culpable?

Si usted, lector, ojeó estos párrafos durante su horario laboral y se sintió con ganas de subirse a la azotea y echarse un manguerazo de agua, aplique la técnica de la esposa del ex gobernador prófugo Javier Duarte: tome una libreta y pluma y escriba repetidamente la frase Sí merezco vacaciones. Igual y se le cumple.

O bien, siga siendo un mártir del trabajo.

Migaja

Agarraron al ex gobernador de Tamaulipas Tomás Yarrington en Italia y ahora el líder de su partido, el priísta Enrique Ochoa Reza, declaró que ya lo habían corrido del tricolor. Lo que sólo confirma una regla: en política no importa que robes, sino que te cachen en la movida. Ahí sí el sistema te dará la espalda, apestado.

Julio González
Acerca de Julio González 105 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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