Alfaro y ‘El bronco’, los todopoderosos

Sepa la bola

A los dos se les vio con una sonrisa en su rostro. La fotografía se veía brumosa. Ambos personajes que aparecen en ella, levantaban un dedo. El pelón, el pulgar; el engominado, el índice. Acababan de comer en la capital del país y los dos recién electos estaban concretando alianzas. El tuit del primero –quien compartió la imagen– decía: “Comiendo con mi amigo @JaimeRdzNL, El Bronco. A cambiar la historia de Nuevo León (NL) y de Guadalajara”.

Luego de su charla, el 13 de julio de 2015, el entonces alcalde electo de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, le diría al diario Reforma: “lo que yo estoy seguro es que, en lo que esté a nuestro alcance, le vamos a ayudar a Jaime”. Movimiento Ciudadano, en ese entones tendría 26 diputados federales asegurados en la Cámara Baja, mientras que el gobernador electo de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón El Bronco, ni uno.

Hasta esos días, una de sus similitudes era haber arrasado en sus respectivas elecciones. El tapatío con 51% mientras que El Bronco con 48.8% de los votos en su estado. El mismo día de la jornada electoral, el 7 de junio de 2015, Enrique Alfaro congratuló a su aliado: “Felicidades @JaimeRdzNL! Hoy los ciudadanos demostraron que sí se puede cambiar la historia. Ahora a hacer el mejor gobierno que ha visto NL”.

Sin embargo, hoy nos damos cuenta que los dos personajes que fueron caso de estudio por su contundencia en los resultados en 2015, que se presumía que tenían aspiraciones para 2018 (uno para gobernador, el otro para presidente), también comparten un tono autoritario frente a los medios de comunicación, que en muchas ocasiones son el vínculo –medio– con los ciudadanos –gobernados.

Lo de Alfaro en contra de Mural, de Grupo Reforma, ya es muy sonado. Durante un evento público, les llamó “basura” a éste y otros periódicos de la ciudad. Textualmente dijo “a todas esas basuras que escriben cosas todos los días, denigrando, ofendiendo, atacando. Quiero ver qué han hecho ellos como esto (las obras que entregó), que le llegue a los talones para cambiar la realidad”. Luego se dijo ser una de las últimas esperanzas del país.

Por su parte, El Bronco arremetió contra El Norte, también de Grupo Reforma. El lunes pasado, el gobernador le dijo a un reportero de este medio que el dueño de la empresa debía aclarar cómo le hizo para comprar un yate y un helicóptero. Y empezó una seguidilla de preguntas: “¿Cuánto cuesta el periódico? ¿Cuántos empresarios quisieran tener eso que tiene el dueño del periódico El Norte? ¿Cuánta gente le paga al periódico El Norte? ¿Podríamos fiscalizar el periódico El Norte?”. Al mandatario le incomodan las publicaciones de este diario, la última fue una portada en la que titulaban “Cuesta $7 millones anuncios de ‘Bronco’”. No le gustó y arremetió contra el medio.

No menos grave, El Bronco, al viejo estilo del partidazo, no entiende lo que es un ente privado y un ente público. “También es un ente público (El Norte), lo lee la gente. A eso me refiero cuando digo que debemos hablar de los medios de comunicación”. Esto luego de que Rodríguez Calderón sugirió que el medio, en internet, publicara sus ganancias y clientes. ¿Un gobernante que se dice ciudadano e independiente sugiriéndole a una empresa privada mediática cómo actuar? Sus palabras no son cosa menor. Apenas lleva un año y medio de mandato; le restan más de cuatro.

Por si fuera poco, en un evento público en el Museo de Arte de Zapopan, ayer, los reporteros fueron invitados a salir porque El Bronco quería hablar a solas con los empresarios. Salieron y luego volvieron, tras la petición del alcalde, Pablo Lemus, de que volvieran.

Es cierto, los medios de comunicación tienen un rol público en la sociedad. Los privados pueden hacer lo que quieran, siempre y cuando sus acciones no contradigan a las reglamentaciones y leyes en la materia. Además de asumir los costos en su reputación y preferencia de la sociedad cuando faltan a criterios éticos.

Enrique Alfaro y Jaime Rodríguez Calderón, son funcionarios públicos. Su actividad y trabajo es del interés de todos, y los periódicos –como los de Grupo Reforma– tendrían que continuar observado su quehacer.

Y es que el problema de estos dos políticos es que sus dichos y sus acciones en muchas ocasiones son contradictorias. Y a veces suenan autoritarios.

Julio González
Acerca de Julio González 61 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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