Arandas y su festival

Las iniciativas ciudadanas para promover la cultura siempre deben ser motivo de aplauso y entusiasmo, pienso yo. Cuando éstas ocurren en lugares poco favorecidos con los apoyos y presupuestos centrales, con más razón. Varias poblaciones de Jalisco, que están lejos de la Zona Metropolitana de Guadalajara, han sido importantes culturalmente, entre otras cosas, porque ahí han nacido algunos de los mayores artistas del Estado: Arreola, Rulfo, Orozco, María Izquierdo, Elías Nandino, Blas Galindo, Francisco González León, Dr. Atl, Alfredo R. Plascencia, por citar a unos cuantos.

Sin embargo las actividades culturales no abundan en las regiones del estado y se suelen concentrar en Guadalajara y Zapopan, las más favorecidas por los presupuestos y la atención en un Jalisco que replica en buena medida aquel viejo vicio nacional llamado centralismo. Y sí: muchos de los artistas que menciono nacieron en diversos municipios pero luego tuvieron que emigrar a la “gran ciudad” para poder desarrollarse y lograr el reconocimiento del que gozaron.

El fin de semana que acaba de pasar se llevó a cabo un festival digno de encomio, sobre todo por ser una iniciativa de un grupo de ciudadanos que con empecinamiento, voluntad y sin buscar lucro alguno, se han dedicado a la gestión de patrocinios para lograr esta primera edición: El FESLAA, Festival del Libro y las Artes de Arandas.

Aunque el festival se plantea con un perfil amplio, lo central para sus organizadores arandenses es la promoción del libro y la lectura y por ello se llevó a cabo en estas fechas, cercanas a la celebración del Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor.

En Arandas la infraestructura cultural es precaria. No hay teatros, hay una casa de la cultura, un espacio que se llama “Casa de las artes” y prácticamente no existen librerías. Muchos arandenses que se han interesado por la literatura y la lectura han tenido que emigrar a Guadalajara a estudiar o a buscar libros inconseguibles en su tierra. Y lo mismo cuando desean ver algún espectáculo interesante de danza, teatro o música: no queda de otra que viajar a la capital.

Los organizadores viven en Arandas y ven la necesidad de que en su municipio se abran espacios de reflexión y disfrute cultural. Claro que para ello han tenido que recurrir a algunos “exiliados”: escritores y amigos arandenses que viven en Guadalajara y que con entusiasmo se han sumado a la iniciativa de crear un festival independiente que -ojalá así sea- se presente cada año. También han recibido algunos patrocinios del Ayuntamiento de Arandas, de Radio Universidad y de un buen número de empresas privadas de la región, cuyo auspicio ojalá sea permanente en las siguientes ediciones.

Presentaciones de libros, talleres, mesas redondas, conferencias, además de conciertos, funciones de cine, actividades para niños y funciones de danza, fueron los platillos centrales de esta edición que además tuvo como invitada a la vecina ciudad de Lagos de Moreno.

Desde aquí le deseo larga vida al FESLAA, un festival cuya consolidación sería ejemplar para que ocurrieran cosas similares en otros puntos de Jalisco, tan urgidos de atención cultural.

Alfredo Sánchez
Acerca de Alfredo Sánchez 16 Artículos
Músico // periodista // hombre de la radio

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