El bloque ‘líquido’ opositor

Sepa la bola

No pasa un día en nuestras vidas que no hablemos, tuiteemos, escuchemos del presidente Andrés Manuel López Obrador. Tiene dominada la agenda de medios y la del resto de los ciudadanos. Incluida la de los opositores, de quienes hablaré en esta ocasión:

Existen ciudadanos con la intención legitima de generar acciones que alteren el orden de las cosas en México; que vayan en contracorriente de las reformas del presidente López Obrador, de sus acciones, decisiones y manera de ver el país y la política.

Pero su legitima intención por ser oposición “responsable” que miran por el bien de México –es un decir– realmente no han tenido el éxito que ellos desearían. En ocasiones, y ya son varias, han convocado a concentraciones callejeras que suman apenas unas decenas de personas vestidas con una playera a negra y que con pequeñas pancartas y consignas le dicen al presidente de los 30 millones de votos: así no presidente.

¿Necesitamos de oposición ciudadana en este momento de la democracia? Definitivamente sí. No basta con la endeble e inestable bloque opositor de partidos venidos a menos que le han fallado al país. Esos mismos institutos políticos que en sus entrañas ni siquiera han logrado asimilar la enfermedad de la derrota.

En el bloque, existe otro lado opositor: el de los intelectuales privilegiados y periodistas que ahora sí salieron críticos de los gobiernos –como debería ser– pero que, al haber defendido a las anteriores administraciones, se mermó su credibilidad y las letras que escriben parecen tener osteoporosis. Si bien su trabajo ha abonado al entendimiento de la realidad del país, intereses ajenos al compromiso social juegan ahora en su contra.

También están los aletudos de los empresarios que han crecido por su relación con el poder del Estado. Han mamado de la chichi de los gobiernos y ahora, los tiburones presumen tener los mejores argumentos para echar atrás la visión de quien no es su aliado. Porque ese hombre todo poderoso ahora tiene otros “mafiosos” a su lado; rémoras, pues.

Desarticulada pero necesaria; inconsistente pero urgente; sofista pero defendible. El bloque opositor líquido, aludiendo el concepto del filósofo Bauman, tiene que trabajar en su narrativa, consistencia, apertura y, sobre todo, en una propuesta de país justo, igualitario, libertario y seguro. Veremos si centímetro a centímetro, la oposición soporta la pesada encomienda.

Julio González
Acerca de Julio González 122 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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