Cinco canciones para salir del cis-tema

|Por Adriana López-Acosta|

Queer. Cuir. Género-expansiva. No binaria. Transgénero. Estos son términos que no esperaba encontrarme en mi lista de reproducción musical mientras vivo haciéndome preguntas sobre mi identidad sexual y los roles de género que quiero pisotear, cada mañana que me paro en el clóset y elijo qué ponerme, o cada que me siento a escribir un reportaje y busco maneras de hacer mi lenguaje más incluyente. Soy una mujer cisgénero* y tengo mucho, mucho que aprender.

Recientemente, encuentro respuestas en la música. Mientras que otras disciplinas artísticas como el cine tienden a caminar de puntillas en el tema, músiques de todo género posible le hincan el diente con hambre. Y si podemos headbanguear o llorar en el carro con sus catárticas canciones de amor cuir, qué mejor manera de comenzar a entendernos entre todes.

I’m Your Man – Holly Miranda

Vamos paso a pasito: jugar con los roles de género en la música ha sucedido desde antes de Chavela Vargas, de cada ebrio de karaoke que elige ser la Vikki Carr de Cosas del amor y cada ardida que entona las de Juanga. Es una manera lúdica de estirar la liga de nuestros falsos límites.

Hay un proyecto entero dedicado a invertir el género, llamado Instant Love (www.loveinstantlove.com). Allison Zatarain y Richard Gottehrer, de Instant Records, lanzan quincenalmente a artistas que se identifican como mujeres, cantando canciones famosas interpretadas tradicionalmente por hombres hacia mujeres; esto, sin cambiar el género en las letras. Amo a Leonard Cohen lo suficiente como para admitir que ciertas de sus canciones suenan mejor en otres; y esta, esta versión me mata.

Part-Time Woman – Vivek Shraya

Una mujer trans puso en una canción todas las cosas que me hacen quedarme despierta por las noches preguntando si le he fallado a mi madre, que pasó mi infancia bordando vestidos que yo odiaba y llevándome al ballet a la fuerza. Vivek Shraya se pregunta algo parecido.

No había considerado lo que personas como ella tienen que enfrentar al presentarse como mujeres en un mundo tan claustrofóbico como el nuestro. Shraya, tras años de presentarse como hombre queer en su música y su literatura, hizo transición en 2016 y sacó un álbum junto a la Queer Songbook Orchestra. Part-Time Woman es hermoso, triste y universal en las preguntas que mujeres, sobre todo trans pero también quienes somos cis, nos hacemos todos los días.

Bisexual – GRLwood

Cuando me asumí bisexual, una de las primeras cosas que hice fue buscarme en todos los elementos de cultura pop que pudiera; series, libros, personajes y representaciones. Poco he encontrado de mí en esto, fuera de clichés y uno que otro estereotipo súmamente enfocado en la mirada masculina de la bisexualidad. Pero la música, ah, bendita música, habla de mí en cada lamento y frustración y enamoramiento en la calle.

Curiosamente, es en artistas norteamericanes cuir de estados como Kentuky, Ohio o Nebraska en donde he encontrado mi punto de partida. El rock hazlo-tú-misme es un espacio perfecto para que todas las expresiones fuera de lo heteronormativo digan de la manera más cruda lo que muchas personas sentimos en temas tan banales como, “deja a tu novio, yo puedo serlo”. Porque, deconstrucciones de lado, también morimos de amor.

Curious – Hayley Kiyoko

De estrella de Disney Channel a lesbian Jesus, según sus fans: Hayley Kiyoko es un estandarte de pop manufacturado para consumo masivo, y que habla de chicas que ama y chicas que pierde y chicas que la engañan, como cualquier Justin Bieber o equivalente heterosexual del momento.

En una reciente entrevista para Billboard, denunció la hipocresía de ejecutivos de la industria, que le preguntaron recientemente, “¿harás otro video sobre chicas?”, a lo que ella respondió, “Hmm, sí. Taylor Swift canta sobre chicos en cada canción y video, y nadie se queja de que es poco original”.

See Me – Mal Blum

Tengo que admitirlo: soy una moderna sensible. En mi coche o en las reuniones en mi casa, no ha faltado quien voltée a la bocina y diga, “¿no tienes algo más prendido?” ¿Y qué hago? Les pongo Car Seat Headrest para que, al menos, se agüiten a 130 beats por minuto. Soy de esas; me siento plena en el drama.

Entre esa música lastimera lo-fi, me topé con Mal Blum, une guitarriste no binarie que usa el punk con salpicaderas de pop para cantar con inteligencia sobre la mundanidad, de disforia y las ganas de quedarse en casa y ver tele, lejos del ruido del mundo. Tiene tres discos de estudio sumamente ingeniosos, pero esta canción inédita es la que más me llega.

*¿Tienes dudas sobre los términos que la comunidad LGBTTTIQA utilizamos para definirnos? Consulta este glosario.

Adriana López-Acosta 

es música, periodista y llorona profesional.

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