Cuando las avergonzadas son las víctimas #CasoInterjet

El 29 de julio Isabel Otero, azafata de Interjet, publicó un video en su Facebook personal en el que narraba cómo en una pernocta en Chihuahua, el primer oficial al mando había intentado irrumpir en su cuarto de hotel después de haber salido con todo el personal del vuelo a un bar de la ciudad.

El video dura 50 minutos. Isabel narra con muchos detalles todo lo que sucedió esa noche. “Lo que pasó en el antro es que me agarró la cara y trató de darme un beso. Yo lo paré y le dije ‘¿qué te pasa?’ ‘Nada, estoy jugado’ me respondió”, comienza Isabel al inicio del video. Su testimonio es duro. En un país donde  cada hora se denuncia un caso de violación y en 9 de cada 10 veces, el agresor es conocido de la víctima, Isabel cuenta con lágrimas y miedo que en el hotel habían dado fácilmente una copia de la llave de su cuarto y el pavor que sintió cuando su compañero de trabajo había intentado entrar a su cuarto a la fuerza.

El testimonio de Isabel recoge cada uno de los problemas que tenemos en este país en temas de acoso, violencia de género, impunidad, revictimización, acoso laboral y el consentimiento. Por eso su testimonio es tan poderoso. Las mujeres que han sido víctimas de acoso y violencia tienen miedo de hacer frente al agresor en la calle o en el trabajo, muchas de ellas sienten vergüenza y desconfianza al querer denunciar. La misma vergüenza y desconfianza que hicieron que Isabel tardara 7 meses en denunciar a su compañero.

Mucho nos hace falta para sensibilizar a las empresas en cuanto al acoso laboral, un fenómeno común y normalizado. Cuando Isabel lo denunció, la tacharon de loca, incluso le preguntaron sobre su estado mental. Así se trata a las víctimas en este país. “Lo está pidiendo, su falda es muy corta” o “eso pasa por caminar sola por las noches” son frases comunes que escuchamos cuando se quiere justificar el acoso que viven las mujeres en las calles. También se revictimiza a los hombres: “estaba metido en algo turbio” o “es una riña entre delincuentes” cuando se quiere justificar la violencia de las calles.

Como dato: 84 mil personas compartieron el video y fue reproducido 6.8 millones de veces. Aún así, Interjet no ha sacado ninguna declaración al respecto, pareciera que solo imagen en Twitter, señalando la apertura de una investigación, bastó para darle carpetazo al tema.

¿Qué hacemos para que la vergüenza cambie de bando?

Susana Ochoa
Acerca de Susana Ochoa 14 Artículos
Feminista // Soy un cliché // #Okupante

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