Daniel Moreno, un optimista en un país donde abundan historias de corrupción e impunidad

|| En México, pocos periodistas de su generación han entendido las redes sociales y la web tan agudamente como el director de Animal Político

|Por Julio González|

La tarde noche del jueves 7 de diciembre de 2017, el periodista Daniel Moreno Chávez se trasladaba en avión a Guadalajara, Jalisco. El objetivo del viaje en esta ocasión no era acudir al estadio de futbol donde juega el equipo de sus amores: las Chivas. Junto con él, iban otros compañeros de trabajo, quienes en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara recibirían el Premio Nacional de Periodismo.

Al día siguiente, Moreno Chávez fue uno de los últimos del equipo de Animal Político en arribar a la sede de la premiación. Vestido con un pantalón oscuro y un suéter fue conducido a una de las primeras filas del costado derecho del recinto. Se sentó y tomó algunas fotos de los emblemáticos murales de José Clemente Orozco.

Daniel Moreno junto con Arturo Ángel, Víctor Hugo Arteaga, Omar Bobadilla, Yosune Chamizo, Omar Sánchez de Tagle y Mael Vallejo ganaron el Premio Nacional de Periodismo 2017 por el reportaje “Empresas fantasma de Veracruz” publicado en el portal informativo Animal Político.

El trabajo de los periodistas de Animal se ha enfocado en destapar la corrupción. Así como lo hicieron con los desvíos del dinero público a través de empresas “fantasma” durante la administración de Javier Duarte, en septiembre de 2017 el equipo de profesionales de la información –junto con la organización Mexicanos contra la Corrupción e Impunidad– publicó en septiembre pasado una serie de trabajos titulados “La Estafa Maestra”, donde documentaron el modus operandi de secretarías federales que desviaban recursos a través de una triangulación, en la que se vieron inmiscuidas universidades públicas.

Recientemente, el reportaje también fue reconocido a nivel internacional con el Premio Ortega y Gasset de Periodismo en la categoría Mejor Historia o Investigación Periodística.

La experiencia de Daniel Moreno lo delata como uno de los periodistas más suspicaces del país. Es socio fundador de Animal Político, sitio que dirige desde 2010. También fue director de W Radio por más de tres años y trabajó en el periódico Reforma por siete años y cuatro meses, según su perfil en LinkedIn. También ha sido columnista en medios de comunicación como Máspormás.

En medio de las campañas, Daniel visitó nuevamente Guadalajara. Esta vez para reunirse con estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) para conversar sobre periodismo y las elecciones. Previo al encuentro, pude conversar con él.

– ¿Cuál crees que sea el principal reto en estas elecciones?

– Yo creo que son varios retos. Hay uno estrictamente electoral que es superar el desencanto que legítimamente hay en un sector de la sociedad de creer que toda la clase política es igual y que este país no tiene solución. Primero que nada, pienso que es importante superar ese obstáculo, convencido de que no es así: no todos son iguales; no hay un destino fatal para este país. Creo que hay razones para votar. Segundo te diría que hay otro reto, recordemos que el 2 de julio este país va a continuar. Es decir, que más allá de las pasiones electorales normales de cualquier proceso, creo que es importante tanto que a nivel familia, nivel comunidad, nivel partidos políticos, y por supuesto, ejercicio de gobierno, recordemos que el 2 de julio este país continúa y vamos a necesitar de diálogo y de trabajo en conjunto y vamos a necesitar construcción de acuerdo y que los debates, los pleitos que pueda haber en procesos electorales no terminen fracturando un país, como le ha pasado a otros. En Estados Unidos, uno ve a demócratas y republicanos con cada vez menos temas en los cuales es más difícil llegar a acuerdos.

– ¿Cómo avanzamos, como sociedad, en los últimos seis años?

– Creo que hoy hay considerablemente más personas que tienen claro que la única real solución para este país es que cada uno de nosotros se haga cargo de su entorno. Es decir, que ejerza su ciudadanía; que no crea que el voto es la solución sino apenas un paso más para reconstruir el país.

Pienso que estos seis años –en un proceso que quizá lleva 10– se han consolidado las Organizaciones de la Sociedad Civil: son interlocutores, generadores de propuestas, de crítica, de investigación. Tienen ya una interlocución con el Estado. Por supuesto, falta muchísimo por hacer, pero hoy vemos organizaciones de víctimas, especialistas en seguridad, en transparencia, en muchas otras cosas. Así trabajando para mejorar este país. Creo que ese es el gran saldo.

Como gobierno, como país, habría que enfatizar muchos de los negativos que deja este gobierno. Pero me enfoco particularmente en subrayar la convicción de que, al menos en términos de Sociedad Civil, ha habido un avance.

– ¿Cómo es la relación entre los candidatos presidencial y la Sociedad Civil?

– Te diría pobre. Es una clase política que todavía no se acostumbra a tener un interlocutor, a que alguien le hable al tú por tú, a que alguien más allá de las estructuras tradicionales le proponga o lo interpele. Creo que nos falta trabajar eso. Pero al mismo tiempo, cuando ve uno algunos de los actos de campaña, bueno, al menos te queda claro que está creciendo la consciencia de los candidatos que esta Sociedad Civil llegó para quedarse.

– ¿Cuál ha sido el papel del periodismo en este sexenio?

– Creo que el periodismo que podemos presumir, primero que nada, es que hoy se hace más y mejor periodismo que cualquier otro momento de la historia; que se hace en todo el país; que vemos proyectos estatales, valioso, importantes, valientes, profundos, cada vez más; que vemos iniciativas colectivas o individuales de periodistas haciendo cosas que valen la pena. Creo que hemos enfatizado alguno de los temas, quizá los dos más importantes de este gobierno, que son corrupción y violencia, creo que han sido temas recurrentes en el periodismo mexicano en estos años. Pienso que ha sido inevitable porque han sido las dos preocupaciones centrales de la gente y los dos temas que han acompañado al gobierno de Peña Nieto.

Evidentemente nos falta mucho podríamos, siendo autocríticos, que aun cuando se hace más y mejor periodismo nos hemos quedado cortos en la crítica, en la profundidad, en el contexto, en la explicación, en la revelación; que hay todavía mucha corrupción por destapar; que hay muchas historias de victimas y de violencia que quedan aún por contar. Tendríamos que aceptar que como gremio nos hemos quedado cortos y aun así insistiría que nunca habíamos visto tanta investigación, por ejemplo, sobre corrupción. Creo que podemos verlo como vaso medio lleno o medio vacío, creo que asumiendo todo lo que nos ha faltado hacer también soy un convencido de que al menos en algo hemos contribuido como periodistas.

– ¿Cuáles crees que sean los siguientes temas? ¿La impunidad?

– Seguramente, bueno, la impunidad ha estado acompañada de cada investigación sobre corrupción. Lo que pasa es que digamos que los periodistas es imposible que se encarguen de las consecuencias jurídicas de cada investigación, no nos darías abasto. Yo te diría frente al hecho constatable de que en efecto la impunidad campea y los corruptos pueden mantenerse en sus cargos. También creo que hay una sanción social y política de parte de los ciudadanos, creciente. Es decir, que aún cuando una investigación como “La Estafa Maestra” no deje personas en la cárcel, sí creo que ene algo ha contribuido igual que muchas otras investigaciones en dejar en claro que la corrupción ha sido la marca de este gobierno. N es casual que el presidente Peña tenga una aceptación del 20 por ciento; no es casual que ele candidato del PRI esté en tercer lugar y creo que una de las razones es que los periodistas hemos denunciado y los corruptos han quedado impunes. Insisto, la falta de una sanción jurídica se puede compensar con la sanción social y política de la gente, creo que la está viendo.

– Sobre el futuro de México ¿te consideras un optimista o pesimista?

– Por supuesto que un optimista, si fuera un pesimista no podría ni levantarme de la cama. Soy un convencido de que este país no está destinado al fracaso. Y creo que se han construido unas algunas primeras instituciones, que se han trabajado organizaciones de la Sociedad Civil y que hay cada vez más participación ciudadana. Yo sí soy un convenido de que no hay ni una razón para no suponer que nuestro futuro, sin importar quien gane, puede ser mejor y lo puede ser por todas estas cosas, no por quien gane, necesariamente, sino por todo lo que implica instituciones, sociedad civil y periodismo.

Julio González
Acerca de Julio González 108 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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