Dilema: entre la inundación y la sequía

Sepa la bola

Es difícil tener una fotografía clara, nítida y enfocada de la problemática del agua en Guadalajara, Jalisco –y Guanajuato. Una que nos permita tomar una postura con la certeza de que no nos hemos equivocando de bando o que no condenaremos a pueblos o futuras generaciones a vivir una era de precariedad y sufrimiento.

Desde el anuncio del estudio Proyecto Jalisco Sostenible el pasado 29 de junio realizado por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos –con un costo de 90 millones de pesos– me he preguntado si las conciencias de los políticos, incluyendo la del gobernador Aristóteles Sandoval, están tranquilas cuando saben que desplazarán a los habitantes de tres poblados: Acasico, Palmarejo y Temacapulín.

También me he preguntado qué sucederá con Guadalajara en los próximos 30 años si es que la cortina de la presa El Zapotillo no es construida hasta los 105 metros de altura. ¿Alcanzará el agua para los 7 u 8 millones de habitantes que vivirán en la Zona Metropolitana de Guadalajara, que por cierto se extenderá a más municipios?

Cuatro aspectos son claros: ese “derecho” de las mayorías, que mencionó el gobernador Aristóteles Sandoval, como justificación de la inundación de tres pueblos no es un argumento válido, pero otro aspecto que me parece claro es que cientos de miles de habitantes de Guadalajara no tenemos idea de lo que es sufrir por la escasez o falta de agua y no entendemos la magnitud del problema.

El tercero, está relacionado con la autonomía del agua en Guadalajara. Esta ciudad depende de otros sitios para poder suministrar del líquido vital a más de tres millones de personas (aún falta otro millón y medio de habitantes que no tienen asegurado la dotación de agua) y de dos sistemas de pozos.

El concepto de autonomía se puede entender como la capacidad de satisfacer las más importantes necesidades dentro del propio territorio. O sea que se cuente con una producción y consumo de bienes, a tal grado de que, si se está aislado, se pueda sobrevivir. En el tema del agua, Guadalajara es dependiente, como la mayoría de las grandes urbes.

En el texto Geopolítica del agua en la zona metropolitana de Guadalajara: historia y situación actual del espacio vital, de Mario E. López Ramírez y Heliodoro Ochoa García plantean que esta ciudad fue autónoma –en cuanto al suministro de agua– de 1541 hasta 1957. Gracias a los pozos y algunas obras hidráulicas que utilizaban la fuerza de la gravedad, nuestros antepasados pudieron contar con infraestructura que asegurara el agua a la mayoría de la población de Guadalajara, antes Nueva Galicia.

Desde 1957, Guadalajara depende en su mayoría del Lago de Chapala, debido a la construcción de canal de Atequiza. Pero, como llegaron grandes empresas a El Salto, en la década de los 80 se construyó el acueducto. Con ello, los ribereños tienen prohibido sacar agua del vaso acuífero, aunque vivan a unos metros. Tuvieron que cavar pozos para extraer agua y no siempre es tratada adecuadamente. En teoría, porque es menos costoso el tratamiento.

¿Qué tanto nos interesa cuidar el agua del Lago de Chapala? Quienes lo tenemos asegurado ¿Qué hemos hecho para reducir nuestro consumo de agua? ¿Qué tan dispuestos estamos a reducir hasta un 40 por ciento el uso diario del líquido en los próximos años?

Es cierto, inundar Temaca y la construcción de la cortina a 105 metros de la presa El Zapotillo debería ser un tema doloroso y de interés para todo el estado; bajar el nivel del Lago Chapala y no dejar “descansar” los pozos debido a la demanda de suministro de agua de la metrópoli dependiente de otros vasos lacustres y no autónoma, también.

En Guadalajara nos topamos con un dilema: inundar tres pueblos o secar cada día más el lago y los sistemas de pozos.

El cuarto y último aspecto es: yo no tengo ni tendré la razón.

Migaja

¿De qué se ríe Javier Duarte? Ayer Javidú nos regaló una gran pero gran declaración en Guatemala: “Tengo algo que declarar: Paciencia, prudencia, verbal contingencia, dominio de ciencia, presencia, según conveniencia. Presencia o ausencia, según conveniencia”.

Julio González
Acerca de Julio González 61 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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