En pleno enero

Foto Webcams México

|Por Juan José Doñán|

Instalados ya en la segunda quincena de enero, los habitantes de esta parte del mundo no nos acabamos de acostumbrar a muchas cosas que nos trajo el nuevo año, entre ellas la mala calidad del aire que se respira en el Área Metropolitana de Guadalajara un día sí y otro también, pues en las dos semanas y media que van del presente calendario no ha habido día en que no se reporte una o varias contingencias atmosféricas en distintos puntos de los valles de Atemajac y Tlajomulco.

Lo más irónico del caso, ni más ni menos que una siniestra ironía, es que en Jalisco existe una dependencia estatal de primer nivel, con un nombre por demás pomposo y rimbombante (Secretaría de Medio Ambiente y de Protección Territorial) y a cargo de una persona llamada Magdalena Ruiz Mejía, una dependencia que en este sexenio sólo ha servido para dos cosas: para nada y para lo mismo, pero cuya existencia tiene un alto costo para los cada vez más contaminados contribuyentes.

Nada más faltaría que el autocomplaciente gobernador Aristóteles Sandoval saliera a presumir que en materia de contaminación atmosférica y de descuido del medio ambiente en general, “Jalisco también es líder”.

Otra novedad nada digna de aplauso que ha traído el debutante 2018 es la abusiva utilización que algunos partidos políticos han venido haciendo de personas menores de edad para promoverse a sí mismos y para promover a sus ahora precandidatos, en spots de radio y televisión, los cuales se trasmiten, según puede verse, con el consentimiento de las autoridades electorales.

Y ello porque emplear a niños como graciosas mascotas de propaganda político-electoral es un grosero abuso cometido por personas mayores, comenzando por quienes ejercen sobre ellos la patria potestad y siguiendo con dirigentes o funcionarios de partidos políticos. Unos y otros se han asociado en un abuso descarado que atenta contra la dignidad de quienes, por ser menores de edad, ni saben lo que hacen ni tampoco a qué o quienes promueven, y a favor de los cuales, por más que quisieran, ni siquiera podrían votar, precisamente por su condición de ser menores de edad.

Otro abuso que se ha podido constatar, en este año que recién comienza es el desmesurado costo de las localidades del llamado Conjunto de Artes Escénicas de la Universidad de Guadalajara, un costo que excede varias veces, por ejemplo, las tarifas del Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México, el principal foro del país dedicado a las artes escénicas.

En ambos sitios se va a presentar, para fines de este mes y cantando el mismo programa, la mezzosoprano letona Elina Garanca, acompañada aquí por la Orquesta Filarmónica de Jalisco, y en la capital del país por la Orquesta Sinfónica Nacional.

 Pero mientras en la sala Placido Domingo del Conjunto de Artes Escénicas de la UdeG el costo de las localidades va de 550 a 1,500 pesos, en el principal teatro del país (el Palacio de Bellas Artes) ese costo se reduce a menos de la mitad.

Así, por ejemplo, a fin de que un profesor de asignatura de la UdeG pudiera adquirir un par de boletos, en las localidades más baratas en la mencionada sala, que se localiza en el pretendido Centro Cultural Universitario de la misma casa de estudios, se requeriría que dicho mentor impartiera catorce horas-clase, y casi cuarenta en caso de tener interés por ese mismo par de boletos en la zona preferente de una sala que en teoría pertenece a su universidad.

La pregunta es inevitable: ¿ésta es la forma correcta para promover la cultura, por parte de quienes manejan a la UdeG, entre la sociedad jalisciense, incluyendo a los trabajadores de la propia universidad pública del estado?

Finalmente, también ha habido algunas buenas noticias en la comarca en este arranque de año. Una de ellas es que el tequila, la bebida nacional, se sigue imponiendo en entre los aficionados a las bebidas espirituosas en el mundo.

El dato relevante es que en el recién despedido 2017 México exportó 211 millones de litros de tequila a más de 120 países, lo que representa más del 7% de las ventas hacia el extranjero hechas en 2016 y con lo que la más emblemática de nuestras bebidas sigue llegando a más naciones y en volúmenes cada vez mayores, conquistando el gusto de hombres y mujeres de lugares cada vez más remotos del planeta, hasta donde llega el sabor de México, y desde donde proviene una buena parte de las divisas que, a pesar de los pesares, sirven para mantener a flote la economía de nuestro país.

¡Salud!, por esta buena noticia. ¡Una de cal por tantas que van de arena!

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