Este año, 45 menores muertos por balas

Sepa la bola

No te acerques a los extraños ¿Quién es extraño? El otro. El que no conoces. El que te da miedo. El que tiene rasgos que asocias con los malandrines; con los que ves en la televisión. En las caricaturas. Niño, niña, ven aquí. No te vayan a robar.

En su libro Huérfanos del narco (Aguilera, 2015), el periodista Javier Valdez Cárdenas, asesinado el 15 de mayo de este año, entrevista a Nashieli Ramírez Hernández, fundadora y coordinadora de la fundación Ririki Intervenciones Sociales que tiene como propósito el estudio de la infancia mexicana. Ahí, la infantóloga, asegura que los adultos les hemos fallado a los niños al no salvaguardarles sus derechos y plantea que la violencia de la que son testigos y/o víctimas los morros, ya sea familiar o en otras instancias, es un asunto público y no privado.

La violencia que ha generado el crimen organizado ha rebasado al Estado y no hay garantías para asegurar el desarrollo sano de los infantes, la violencia que “no” es consecuencia del narcotráfico (realmente todos los “tipos” están relacionadas) nos ha orillado a minimizar la violencia cotidiana, la que se huele en las calles y acelera el palpitar del corazón cuando se camina a paso veloz sobre las banquetas, envueltos en la oscuridad. Sin embargo, debemos frenarnos y pensar cómo es el presente-futuro de ellas y ellos.

En 2016, en Jalisco, 34 menos de edad (de 0 a 17 años) murieron a causa de un arma de fuego. Cinco por estrangulación. Fueron 12 los que perdieron la vida por golpes. Ocho menores fueron atravesados por un objeto punzo-cortante y no vivieron para contarla. Los datos son del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.

La situación en el estado no parece mejorar: en los primeros 10 meses del 2017, aumentó 25 por ciento el número de víctimas por disparos. Ya van 45. No sabemos si por homicidio o suicidio. Pero el caso es que las balas detonaron su muerte.

Mientras que, a nivel nacional, la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) publicó en un informe que en 2015 se registraron mil 55 homicidios de menores de edad; 104 eran menores de cuatro años.

En esta crisis de inseguridad en la ciudad y el estado, me cuestiono si acaso los gobernantes les han preguntado a los niños cómo se sienten. Si en la evaluación de sus políticas públicas en seguridad pública están contemplado las o los más pequeños o si de nuevo los ignoramos.

Ante tal panorama, donde se mata a los niños, a los jóvenes de este estado –y país– nos debemos preguntar qué vamos a hacer para que la infancia no viva y crezca en un ambiente de inseguridad, de miedo y zozobra. Es urgente.

Migaja

Los niños se quedan solos en casa, mientras los padres trabajan o andan por ahí. En 2016, el 69% de las muertes causados por un accidente en casa, fueron de menores de edad.

Julio González
Acerca de Julio González 60 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

Escribe el primer comentario

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*