Expresemos la defensa de libertades

Sepa la bola

¿Cuánto nos ha costado la libertad? Responder esta pregunta me llevaría una larga lista de acontecimientos históricos enmarcados con ideas filosóficas. Pero, en resumidas cuentas, con el paso del tiempo, con las batallas ganadas, hoy somos más libres que hace 10, 20 o 30 años. Basta con asomarse a las redes sociales y leer las ideas o los insultos que ahí confluyen. Basta con asomarse en las calles y ver la diversidad de vestimentas, de tatuajes, de peinados, de actividades. Y sí, aún nos falta, como sociedad, ganar otras libertades.

Sin embargo, vivimos tiempos en los que cada vez somos más conscientes de que el orden de las cosas no nos ha llevado a vivir en un mundo más igualitario y equitativo: las mujeres son asesinadas por el hecho de ser mujeres; las personas en condiciones de pobreza no podrán salir de ella más que por un golpe de suerte; los indígenas en México continúan relegados.

Si bien, el status quodel poder está cambiando con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México, estamos siendo testigos de nuevas formas de ejercer el poder desde el poder. Pero su legitimidad y su manera de ejercerlo ante ciudadanos (empresarios, periodistas e intelectuales, por ejemplo) digamos que no es de lo más democrático –por decirlo de alguna manera–. “Dejar que se expresen” pero criticarlos frente al atril cada mañana; exponerlos como “corruptos” frente a los medios de comunicación sin prueba documental alguna y dejárselos a la opinión púbica es un ejemplo de una práctica que habría que señalar como una que atenta contra la seguridad y reputación de las personas físicas y morales.

Pero también sucede desde las causas de la sociedad civil. ¿Es correcto que haya grupos de personas que se expresen en contra de quienes luchan por más kilómetros de ciclovías? ¿está bien que en internet existan foros con usuarios opinando sobre su búsqueda en la limitación de la decisión de las mujeres a decidir sobre su cuerpo? ¿estamos de acuerdo con que los otros que no piensan como nosotros puedan expresarse?

Las causas pueden ser cuestionables, por decir lo menos, pero limitar la libertad de expresión, por ejemplo, porque no atienden a criterios como representatividad, sexo, actualidad también es cuestionable. Defendamos que los otros puedan exponer sus opiniones e informaciones porque el día que limitemos ese derecho con criterios, ese día perderemos todos.

Migaja

El lector puede no estar de acuerdo conmigo, bienvenido su argumento.

Julio González
Acerca de Julio González 125 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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