Un Fiscal Electoral ‘carnal’ en Jalisco

|Por Alvaro Quintero|

No es para nadie una novedad la relación que guardan la corrupción y los delitos electorales. Los escándalos de los sobornos de Odebrecht en distintos países de América Latina resonaron en los últimos años, y llevaron a distintos funcionariso de varios países latinoamericanos a pisar la prisión. Sin embargo, en Jalisco parece ser que nuestros gobernantes les interesa en lo más mínimo este tema y estamos viviendo una completa farsa en el proceso de designación del nuevo Fiscal Especializado en Delitos Electorales.

Desde el 13 de enero en Jalisco no tenemos Fiscal Electoral. Ese día venció el nombramiento del actual fiscal, Ricardo Suro Gutiérrez (medio hermano Ricardo Suro Estevez, magistrado presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco y del Consejo de la Judicatura).

En lugar de emitir una convocatoria pública y apegarse a criterios de participación ciudadana y parlamento abierto, el gobernador Enrique Alfaro y el Congreso de Jalisco están cayendo en una tremenda simulación que pareciera tener todo el propósito de reelegir a Suro Gutiérrez sin mayor problema.

El Gobierno del Estado presentó ante el Congreso como propuesta para nuevo Fiscal Electoral una terna conformada por Mario Eduardo Fuentes Barajas, Ricardo Suro Gutiérrez y Luis Jorge Ramírez Gómez. En dicho comunicado, que se puede consultar en este enlace, vemos que Enrique Alfaro no elabora una exposición de motivos en donde fundamente por qué estas tres personas son las más idóneas para el cargo. Menos aún pudimos ver un proceso abierto en donde a través de una convocatoria pudieran concursar las personas que se consideraran las más aptas para esta vacante.

El descaro de Enrique Alfaro es tal que uno de los integrantes de su terna, Mario Eduardo Fuentes Barajas, ni siquiera cumple con los requisitos que marca la Constitución de Jalisco para poder ser Fiscal Electoral, puesto que no cuenta con la edad mínima ni con los años de experiencia como abogado. Pese a que esta terna está viciada desde origen uno de los candidatos no es elegible, el Congreso de Jalisco decidió seguir adelante con el proceso de designación.

La Complicidad del Congreso

Esta no es la única decisión del Congreso de Jalisco en donde vemos un procedimiento opaco, amañado y que no respeta los mínimos planteamiento de Parlamento Abierto a los que tanto se jactan de aspirar. El primer punto es que no hay información pública de los perfiles de estas personas. A diferencia de otros procesos de designación, en su página web el Congreso de Jalisco no tiene la semblanza curricular y otros datos que nos puedan ayudar a conocer de mejor manera el perfil de estos candidatos. Me parece que es insuficiente con conocer los nombres de los candidatos para poder valorar quién es el más apto para el puesto.

Y el segundo punto está en el procedimiento de comparecencia. Un buen proceso de comparecencia ayuda a conocer de mejor manera a los aspirantes, y permite una mayor interacción de la que ofrece una llana síntesis curricular. Sin embargo, una vez más aquí vemos que desde la Comisión de Gobernación, que preside la diputada emecista Elizabeth Alcarez Virgen, hay un desdén a las buenas prácticas y se ve que ven a las comparecencias como un mero trámite. El mecanismo bajo el cual se llevarían las comparecencias fue aprobado tan solo unas horas antes de que estas se llevaran a cabo. Me gustaría poder profundizar más en el mismo y señalar qué tiene de positivo y qué tiene de negativo pero esto es imposible dado que no lo publicaron en la gaceta parlamentaria –¿Dónde quedó la transparencia?.

Esta misma falta de transparencia se vio durante las comparecencias. No hubo transmisión de las comparecencias, así que sólo nos podemos enterar de que sucedieron por las notas de medios. Sumado a ello, no hubo participación ciudadana en estas entrevistas.

¿Tenías ganas de preguntar a Ricardo Suro sobre su desempeño como fiscal en los últimos 4 años?

¿O querías conocer más del plan de trabajo de Luis Jorge Ramírez?

Con este Congreso cerrado a la participación ciudadana fue imposible poder hacer esos cuestionamientos.

No es posible que sigamos viviendo por parte del Gobierno del Estado y del Congreso de Jalisco procesos de designación que son una absoluta simulación. Tampoco podemos permitir que se tome tan a la ligera el nombramiento del Fiscal Electoral, sabiendo la relevancia de combatir esos crímenes. No me queda más que esperar seriedad por parte de los legisladores y rechazar este proceso para poder tener otro que sí cumpla con los mínimos esperados de transparencia y participación ciudadana.

Alvaro Quintero

Internacionalista del

Miembro  de

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