Futbol de abolengo

Foto: Especial

|Por: Paco Morett|

El pedigrí, la clase y la historia siempre termina pesando en la UEFA Champions League. Esta primera vuelta de cuartos de final lo comprueba. El super Manchester City de Guardiola luce invencible en Inglaterra, en Anfield contra el histórico Liverpool son el City de siempre, un equipo chico, siguen sin formar parte de la élite; ahora con una cartera enorme y aspiraciones de club de prestigio, pero con resultados familiares. Twitter ardió con tonterías como “Sorpresa en Anfield”, ¿Dónde está la sorpresa?

El Liverpool dirigido por Jürgen Klopp es una máquina de hacer goles y con cinco títulos Champions en sus vitrinas. Según las palabras del alemán, practican el “Heavy Metal Football”, hoy fue abismalmente superior al gurú catalán que predica su juego de posesión. Perdieron 3-0 pero ganaron la posesión del balón con 66%, de la escuela de la Masía para el mundo. Eso en la cancha, en la grada no existe punto de comparación con una noche europea en la casa del Liverpool, pocos inmuebles en el viejo continente se hacen sentir y presionan como lo hizo Anfield en el partido de ida. Quizá sólo el Santiago Bernabéu, el Camp Nou, Old Trafford y el Signal Iduna Park del Dortmund.

La Champions League empieza de verdad en cuartos de final. Instantes después del sorteo que depara el destino de los ocho equipos restantes inician las especulaciones, las absurdas teorías de “bolas calientes” que ayudan a los grandes. Esto se debe a que año con año hay dos y a veces hasta tres clubes considerados inferiores al resto, en 2018 el Sevilla y la Roma ocupan esa categoría. En resumidas cuentas, a los que todos se quieren enfrentar.

Bayern Múnich sin ser espectacular en su visita al Sánchez Pizjuán de Sevilla hizo su parte al llevarse la ventaja 2-1, el Sevilla juega bien pero termina por perdonar. No aprendió de su ventaja de dos goles el fin de semana contra Barcelona que terminó en empate y el Bayern los sepultó con sus errores, espero una goleada en Alemania que ponga al Bayern en el final four europeo.

En la llave más dispareja se dio el resultado menos sorpresivo y más abultado. Barcelona ganó 4-1 a la Roma, el famoso “flan” de la ronda. Los blaugrana no se despeinaron y con todo y los penales no marcados a la Roma fue y será superior a los romanos. Tanto así que en el penal que sí les cobraron lo fallaron. Ninguna sorpresa por ahí.

El momento histórico de la jornada se dio en el Juventus Stadium en Turín, donde el actual bicampeón de la competición Real Madrid, aplastó 3-0 a la escuadra Juventina. El marcador no refleja lo que en verdad pasó en el partido, donde los locales se cansaron de fallar oportunidades claras pero tenían enfrente al Señor Champions, Cristiano Ronaldo. En años futuros nadie se acordará de las pifias de Higuain o la expulsión de Dybala, se recordará el gol de chilena del astro portugués del Madrid. Gol de museo, en la misma exposición que el que firmara Zidane, su actual entrenador aquella noche del 2002 en Glasgow.

A falta de 90 minutos en cada serie, la lógica indica que Liverpool, Bayern Múnich, Barcelona y Real Madrid serán semifinalistas. De ser así, todos los clubes tienen por lo menos cinco títulos, sumando 27 entre los cuatro, el 44% del Real Madrid. La Champions League es un torneo de abolengo en donde la historia termina por pesar más que los petroeuros, ¿no es así PSG?

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