Guadalajara se convierte en hub continental de carga aérea

||WTC Confianza, la concesionaria de la terminal de carga del aeropuerto de Guadalajara (GDL) quiere convertir este aeródromo en uno de los centros de carga más importantes del continente americano. Una creciente oferta de vuelos de carga a Asia y Europa, una fuerte apuesta por los perecederos y un proyecto Mar-Aire con carga en tránsito desde Suramérica son algunos de las instrumentos para alcanzar esta meta

|Por Geert Rombaut|

José Medina, director de desarrollo de nuevos negocios de WTC Confianza explicó en una entrevista a TheInsight.mx que, actualmente, el aeropuerto de GDL tiene capacidad suficiente para procesar toda la carga aérea que se mueve en México: 530 mil toneladas anuales.

El aeropuerto de la Ciudad de México (MEX) es líder en volumen de carga, pero el 89% de esta carga se mueve en las bodegas de los aviones de pasajeros. En Guadalajara ocurre lo opuesto: más del 90% de la carga llega y sale en aviones de transporte de carga.

La competencia del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), que sin duda tendrá instalaciones y proceso de maneja de carga más eficientes (la zona de carga del aeropuerto actual dispone de más de 20 bodegas diferentes) y una mayor oferta de vuelos, no le preocupa mucho a José Medina: “Serán sobre todo los aeropuertos complementarios de MEX, como los de Puebla, Toluca, Morelia y Querétaro, que verán mermadas sus operaciones o hasta tendrán que cerrar”.

“Ante todo está nuestra ubicación geográfica: en Jalisco tenemos un anclaje fuerte de la industria electrónica y manufacturera, que mueven productos de muy alto valor. El clúster automotriz del Bajío tiene un peso tremendo que no deja de crecer y ya mueve una parte de su logística a través de nosotros”, detalla. “Además, la zona de occidente y su área de influencia concentran algo más que el 30% de la oferta agrícola exportable de nuestro país. Si amplías esta zona al Bajío y al centro, estamos hablando del 56% de la producción agrícola que se puede exportar, a una distancia más corta y menos problemática que MEX”. Y remata: “Como mucho, nuestro crecimiento será algo más lento una vez que esté funcionando este aeropuerto.”

Mirando hacia el Pacífico

Hace diez años, cuando los directivos de WTC Confianza empezaron a hacer proyecciones a largo plazo, decidieron que uno de los mercados prioritarios debería ser China. La superpotencia asiática ya no es solo un fabricante de productos baratos, sino se está convirtiendo en un mercado enorme con una clase media ávida de productos del extranjero.

Al contrario de lo que se hace no pocas veces en México, la empresa jalisciense decidió seguir el modelo asiático, poniendo primero la infraestructura para luego atraer la carga y las compañías. José Medina: “ En 2007, empezamos con la construcción de una terminal especializada para perecederos. Además de invertir en nuevas instalaciones, hicimos convenios con otros aeropuertos para garantizar la cadena de frío.”

Las inversiones y el trabajo dieron frutos: en 2006, la terminal movió 300 kg de perecederos, en la temporada 2015-2016 fueron casi 9,800 toneladas.

River Trade: atraer carga perecedera de Suramérica

Las grandes inversiones en infraestructuras de carreteras y puertos en los dos últimos sexenios (sobre todo en el gobierno actual) hicieron que WTC Confianza ya no solo contemplase México como su mercado natural, sino toda la región.

La saturación del puerto de Long Beach (CA) y del aeropuerto de Los Ángeles (LAX) condujo a un siguiente paso: imitar el modelo Sea-Air (Mar-Aire) que se venía utilizando en varios hubs logísticos de Estados Unidos (Los Ángeles, Miami y Nueva York). Así nació el proyecto River Trade, (comercio fluvial) cuyo nombre refiere a una fotografía nocturna de la NASA en la que se ven claramente los flujos de carga en todo el continente americano.

Gran parte de la producción de perecederos chilenos y peruanos se transportaba vía marítima de sus países de origen hasta Long Beach, donde era llevada a LAX y cargada en aviones de cargo a Asia y Europa.

Con la eficiencia del puerto de Manzanillo, la excelente carretera entre el puerto colimense y Guadalajara, y una terminal de carga aérea de primer nivel y vuelos directos a Asia y Europa, solo había que asegurarse de que no hubiera atrasos por causas administrativas o burocráticas.

Trabajo de facilitación de la Secretaría de Economía

José Medina explica: “No queríamos cambios en la legislación. Queríamos, cuando implementáramos el proyecto, que se entendiera y no hubiera trabas por parte de las autoridades. La Secretaría de Economía fue el pivote en todo este proceso. Gracias a su trabajo de facilitación, se fueron involucrando las aduanas (que dependen de la Secretaría de Hacienda) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y su organismo de control sanitario, Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).”

Otro factor fundamental en la fase de arranque del proyecto River Trade, fue el know-how del agente de carga estadounidense Able Freight, líder en manejo de perecederos en el aeropuerto de Los Ángeles con larga experiencia en el manejo de tráfico combinado Mar-Aire.

José Medina explica: “Nosotros somos infraestructura, ofrecemos la eficiencia de la terminal y un gran cantidad de vuelos de carga a varios destinos. Por esta razón, buscamos a varios operadores locales y globales que nos podían apoyar, pero el único que realmente quiso apostar por el proyecto, y llevaba manejando este modelo desde hace años, era Able Freight. Con ellos arrancamos y empezamos a destrabar los primeros embarques. Sin embargo, ahora ya hay más de diez operadores que copiaron el modelo que ellos iniciaron.”

Arándanos chilenos para Singapur

El primer contenedor refrigerado con arándanos de Chile se embarcó en febrero de 2015 con destino a Singapur. Según Xavier Ripoll, director de Ventas y Marketing de Able Freight, los embarcos previstos en el mismo años con espárragos de Perú no se concretaron porque, a consecuencia de las condiciones climatológicas, la calidad del producto no cumplía con las exigencias de los compradores.

Sin embargo, el agente de cargas de Los Ángeles está convencido de que la ruta por Manzanillo-GDL tiene todo para funcionar: “El Sea-Air tiene su complejidad pero creemos que RiverTrade tiene mucho potencial y ofrece una nueva y excelente opción para los exportadores de Chile y Perú. Estos procesos toman su tiempo, pero nosotros estaremos haciendo embarques en la temporada 2016-2017. Estamos muy involucrados en el mercado mexicano y nuestro papel es ofrecer soluciones logísticas que aporten beneficios a los productores y exportadores mexicanos. “

La idea detrás de River Trade consiste atraer carga en tránsito de Surámerica, generar más volumen en GDL, que a su vez atrae más vuelos regulares, creando un círculo virtuoso que traduce en hechos concretos el tan manoseado concepto de conectividad.

No hay duda de que sigue habiendo margen para atraer carga nacional que antes se exportaba vía marítima, sobre todo en en el área de perecederos. En esta área, WTC Confianza hizo mucha labor de divulgación entre las cámaras profesionales y las asociaciones de productores para vencer recelos con respecto a inocuidad y la relación costo-beneficio.

El aguacate mexicano también vuela

No solo hay potencial para cultivos relativamente nuevos como las berries (también llamadas frutillas: arándanos, frambuesas, zarzamora y fresas): 900 toneladas la primera temporada y 6.500 toneladas en la temporada 2015-2015. Antes, el aguacate, el producto estrella de la exportación agrícola mexicana, casi no viajaba en avión. El año pasado, la demanda de capacidad fue tanta (12.500 toneladas) que en GDL apenas se pudieron mover apenas 3.000 toneladas, el resto se tuvo que mandar a otros aeropuertos.

Para WTC Confianza no se trata de de que GDL compita con LAX, sino de que se establezca como uno de los cinco hubs principales de carga área del continente americano. “LAX mueve más de dos millones de toneladas de carga al año, eso es cuatro veces más que en todos los aeropuertos mexicanos juntos. Nosotros movemos algo más de 140 mil toneladas. Pero esto no nos achicopala, al contrario, nos hace poner más esfuerzos para ser un complemento y una opción distinta.”


Agradecemos a The Insight por compartir este trabajo.

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