¿Qué hacemos con los ‘buchones’ de la fiesta?

Sepa la bola

Existe más de una versión sobre el origen del término buchón. Una de las populares es que a más de un puñado de narcotraficantes les gusta tomar whisky Buchanan’s y entonces a los que imitan sus prácticas y su manera de vestir se les dice buchones. Pero dicen los que saben del tema que hace muchos años en la sierra de Sinaloa, el agua era de muy mala calidad y por culpa de la deficiencia de yodo, a sus pobladores se les hinchaba el cuello. Cuando éstos comenzaron a ir a Culiacán, la capital sinaloense, los culichis –los nacidos en esa ciudad– les decían buchones: dícese de las personas con el buche inflamado.

Lo anterior lo menciono porque antier, Milenio hizo público un video donde podemos apreciar la folclórica fiesta de José Luis Gutiérrez Valencia, apodado El 77 o El ojo de vidrio, pero que –como ahí apuntan– todos lo llaman don Chelo. Este hombre fue detenido el 12 de enero de 2010 en Puerto Vallarta, Jalisco; es padre de la pareja sentimental de uno de los líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación –Rubén Oceguera alias El Menchito– y se presume que Valencia es quien manda en el complejo penitenciario de Puente Grande.

El pequeño problema del fiestón de don Chelo es que no fue en un salón de fiestas, ni en la calle, ni en su casa sino en el mismísimo centro penitenciario. En el video se ve a los presos utilizando camisas tipo polo, gorras; tomando alcohol; grabando con sus celulares; siempre sonriendo. En el material se escucha y se ve a Los Buchones de Culiacán y cabe decir que algunos de sus integrantes sí tienen el pescuezo hinchado.

Los Buchones de Culiacán, una agrupación integrada por cinco personas, son parte del movimiento alterado, una corriente de música banda que se dedica a cantar corridos, a sacar pistolas y metralletas en sus videos, son auténticos reproductores del machismo y de paso, sólo de paso, hacen apología del crimen organizado.

En su página de Internet –en la que predominan los colores negro y rojo– se dicen que son ellos quienes se “han caracterizado por estar siempre en el ojo del huracán, por letras de canciones y corridos cargados de pólvora por el contenido explícito”.

Y presumen: “llegamos con nuestro virus y la gente se contagió, dicen los intérpretes. Sobre el escenario entregan el alma al público, al cual le agradecen por todo el apoyo brindado y al que dicen jamás le fallarán”. Y efectivamente, en el video de la fiesta en Puente Grande se ve que no le fallaron a don Chelo.

Este tipo de bandas –y sobra decir que no estoy en contra del género musical– van como estrellas de la farándula cantando y cantando, o mejor dicho enviando mensajes de un grupo criminal a otro, de un capo a otro. Incluso sus letras han servido para investigar al crimen organizado pero también como legado histórico del narco. Como sociedad nos debemos plantear qué hacer con este tipo de expresiones y no con el afán de censurar, sino porque esta industria musical no siempre se alimenta de recursos lícitos y sus intereses involucran a miembros del crimen organizado.

De hecho, el año pasado, luego de asesinatos en bares o presentaciones de este tipo de agrupaciones, en Coahuila y Sinaloa buscaron prohibir las presentación de bandas del movimiento alterado.

¿Qué hacer con los buchones de la fiesta de don Chelo? ¿quiénes son las otras bandas que amenizaron con sus cantos la fiesta del Día del Padre de 2013 en Puente Grande? ¿Las autoridades deberían investigar a las agrupaciones del movimiento alterado? La censura no es la respuesta pero hace falta –como en casi todos los casos– que se investiguen sus estados financieros y sus nexos.

Mientras tanto, de algo podemos estar seguros: aquella tarde de 2013 no hubo rock sino banda en la prisión.

Migaja

En un sistema penal como el mexicano, donde por cada tres reos hay un custodio, y donde, por ejemplo, en Puente Grande están casi 200 integrantes del Cartel Jalisco Nueva Generación ¿es una utopía pensar que el gobierno pueda tener realmente el control?

Julio González
Acerca de Julio González 53 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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