Impartición de justicia: la gran deuda

Sepa la bola

No es gratuito que tres de cada 10 habitantes en el Área Metropolitana de Guadalajara, en caso de ser víctima de un delito, harían justicia por su propia mano. Tampoco que cuatro de cada diez, estén de acuerdo con que los ciudadanos posean armas para la defensa personal y de la familia. Los datos se desprenden de la 6ª Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Calidad de Vida, un reciente estudio publicado por Jalisco Cómo Vamos.

No es que a quienes vivimos en esta urbe nos interese traer una pistola en la mochila cuando viajamos en transporte público o guardarla en un cajón mientras dormimos por si escuchamos ruidos. Tampoco es que se nos haya colado el espíritu justiciero del caballero de la noche, mejor conocido como Batman.

Más bien es que la mitad de los habitantes de la comarca se siente inseguro y tampoco confía del todo en las instituciones. Si bien, es cierto, el tema nacional es el combate a la corrupción –un mal que también aqueja a las corporaciones policiacas, los ministerios públicos y el poder judicial–, mejorar en materia de seguridad es ya urgente, pero hasta cierto punto normalizado. Según cifras del INEGI, en todo el país de 2007 a 2017, se registraron 242 mil 86 homicidios; 25 mil 990 fueron de mujeres.

Impunidad Cero, en su sitio de internet, presenta cifras escandalosas: en México la probabilidad de que un delito se denuncie y se resuelva es tan sólo de 1.14%; sólo se resuelve 1 de cada 8 homicidios dolosos en el país. Estos indicadores y cientos más, los hicieron llegar a una serie de conclusiones, entre las que se desprende que “la impunidad atenta contra con los derechos de las personas que vivimos en México y disminuyen nuestra calidad de vida”. Y es que al final, lo que está en juego son los derechos.

Los elementos de las policías atraviesan por un camino escabroso en la vida pública del país. Por un lado, están reprobados en “confianza”. Consulta Mitofsky lo midió recientemente y dio como resultado que en una escala sobre 10, esta institución sacó 5.5. Por otro, los asesinatos planeados –no por fuego cruzado– por parte de la delincuencia organizada. Y, transversalmente, la falta de interés del gobierno federal para dotarlos de recursos. Por pecadores, pagan justos.

No hace falta ver más números ni escuchar más historias de conocidos o del primo de un conocido para darnos cuenta, amigas y amigos, de que la impartición de justicia es la gran deuda.

Migaja

Hoy, Impunidad Cero presentan la Guía contra la violencia de género en ministerios públicos. Estemos atentos.

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Julio González
Acerca de Julio González 125 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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