La “Niña bien” le sacó lo ‘mocho’ y censor a Morena

Sepa la bola

El fin de semana pasado, circuló en redes sociales y medios de comunicación el video musical “niña bien” de la supuesta artista Almudena Ortiz Monasterio. En los primeros segundos del material se leía una leyenda: Problemas contemporáneos de México. ITESO -2018. Lo que hizo suponer a muchos, que era estudiante de dicha universidad. Más adelante, la mujer entonaba una frase pegajosa al ritmo de reguetón: “aunque sea una niña bien, voy a votar por ya sabes quién”. Utilizando una de las frases narrativas de la campaña de Andrés Manuel López Obrador. En redes, algunos pensaron que era parte de la campaña del líder de Morena; o que una seguidora del candidato había tomado la iniciativa de realizar una producción musical pegadora, pegajosa y provocadora.

Hoy sabemos que la chava no se llama Almudena Ortiz Monasterio, que no estudia en el ITESO; que esa materia no se imparte en la universidad; que Morena se deslindó del material audiovisual (aquí más al respecto). Algunos usuarios en redes sembraron la duda de si en todo caso, Almudena por su parte creó el video como apoyo.

El video irritó a un sector de la sociedad porque fue grabado en una iglesia católica, con un señor disfrazado con una sotana que perrea con la joven intérprete. Lo que obligó al ITESO, una universidad jesuita, a posicionarse al respecto y simplemente deslindarse del material.

 

Por su parte, la Coordinación de la campaña de Andrés Manuel López Obrador en Jalisco no supo leer bien la jugada. En su comunicado con el folio 80 dejó ver su mochería y también, su postura en el caso de la combinación entre el derecho de la libertad de expresión e instituciones religiosas. Tres puntos en el documento los desnudaron: “no compartimos las ideas, ni la forma vulgar en que se expresan; llamamos a los medios de comunicación y a la ciudadanía a no permitir la manipulación y la confusión a través de ‘fake news’ o estos burdos intentos de guerra sucia; siempre hemos expresado un profundo respeto a todas las creencias religiosas, por lo que condenamos esta grave forma de ridiculización de un culto religioso que merece todo nuestro respeto”.

Tengo algunas preguntas al respecto:

  1. ¿A qué expresión califican como vulgar? ¿a la forma de expresarse y bailar? ¿a la letra? ¿a que utilizan símbolos de una religión para producir un material?
  2. ¿El llamado a los medios de comunicación a “no permitir” la publicación de esta noticia podría ser considerado una práctica censora? ¿por qué hacer “un llamado” a qué publicar?
  3. ¿Por qué la califican como “grave forma de ridiculización” a una expresión musical y audiovisual? ¿A quién están ridiculizando?

Morena Jalisco se fue de boca. Más allá de quién esté detrás de esta jugada, no supo leerla y en cambio relució su mochería y censura a qué pueden hacer los “prosumidores”; qué pueden publicar los medios de comunicación y cuál es el tono permitido para que los ciudadanos se usen los símbolos de instituciones religiosas en sus expresiones.

Migaja

En noviembre pasado, el investigador Carlos Scolari visitó el ITESO para dar una conferencia titulada “Transmedia is dead. Long live transmedia!”. Ahí explicó que los llamados “prosumidores” son aquellos fans o seguidores que utilizan universos narrativos para crear nuevos productos. Muchos de ellos tan bien realizados que cuando te topas con algún contenido producido por algún “militante convencido” en internet puedes pensar que es “oficial”, por ponerle algún mote.

Julio González
Acerca de Julio González 106 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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