Las autodefensas en Juárez NL, y la historia de un violador serial…

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|| Así llegaron los vecinos a armarse hasta con machetes para defender a sus familias

|Por Melva Frutos|

NUEVO LEÓN.- Después de que alrededor de 200 mujeres fueran agredidas sexualmente, los habitantes la colonia Residencial Terranova en Juárez, Nuevo León, se organizaron como grupo de autodefensa.

Guardia Ciudadana Vistas Terranova surgió en 2011, explica uno de sus líderes, Sergio Rey González.

Recuerda que mientras las autoridades libraban una férrea batalla contra la delincuencia organizada, los habitantes de ese sector de Juárez, además de esquivar secuestros y extorsiones como la mayoría de los ciudadanos del municipio, peleaban con palos y silbatos, contra un violador serial.

“Iniciamos con cosas muy sencillas y básicas. Las cosas muy básicas fueron primero, sobrevivir una guerra, porque aunque no se quiera aceptar derivado de una cuestión política y se trate de no mencionar, pues estuvimos, por lo menos aquí en Juárez, Nuevo León, en una violencia equiparable a la que se puede ver en la Franja de Gaza o probablemente en un barrio de Irak durante la ocupación norteamericana”, Sergio Rey González.

“La fuerzas del estado mexicano estaban volcadas en la lucha a este tipo de delincuencia (…). Se empezó apaciguar , pero después vino una ola de violaciones, de ataques a la mujer en este sector y fue precisamente ahí donde nosotros empezamos como Guardia Ciudadana”, describe González.

Asegura que el desorden urbano provocado por 12 familias dueñas de las tierras de esa ciudad, y por los voraces e insensibles desarrolladores inmobiliarios, ha mantenido a miles de familias viviendo con carencias de los servicios básicos y bajo la nula atención de las autoridades municipales con la excusa de que no es su responsabilidad.

Antes del amanecer, los habitantes del fraccionamiento, la mayoría obreros y empleados, salen a sus centros de trabajo.

Las mujeres permanecen en sus hogares al cuidado de los hijos.

Era cuando el perpetrador atacaba. Algunas veces incluso amenazando con perjudicar la integridad de los hijos, para que la madre accediera a ser sometida sexualmente.

“Cuando el padre de familia se iba a trabajar antes de las cinco de la mañana, los hogares eran violentados, con mujeres que se quedaban solas después de haber preparar un desayuno.

“Este depredador vigilaba y aparentemente abusaba de ellas poniendo en riesgo a la salud de los menores hijos. Se trataba de un violador serial que efectuó una gran cantidad de ataques de este tipo y que fueron documentados por la autoridad aquí en Terranova y todavía un poco que se dio en otro nuevo desarrollo”, recuerda el vecino.

Nadie dio cuenta de los primeros ataques, señala Sandra Briones, vecina e integrante del movimiento. Explica que fue hasta que una vecina cercana fue víctima del abusador sexual, que decidieron hacer algo conjuntamente.

Incluso ella estuvo a punto ser atacada, la salvó que no respondió cuando el violador tocó a su puerta.

“Aquí en este circuito fueron como 5 mujeres a cuyas casas intentó meterse la persona.

“A mi casa llamó dos veces. A una vecina como cuatro veces. Le decía ‘ábreme, ábreme’. Se hacía pasar por el marido, le decía que se le olvidaron las llaves. Afortunadamente no pasó nada. Pero desgraciadamente a una vecina de nosotros sí y fue cuando dijimos ya basta” , contó Sandra Briones.

Cuando su vecina fue víctima de la agresión, recuerda Sandra, se enteraron de lo sucedido gracias a que gritó.

Asegura que al descubrirse la situación de peligro que padecían las mujeres del barrio, decidieron echar manos a la obra.

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Los hombres se armaron con machetes y palos, añade Sergio Rey González.

“Nos organizamos para hacer acompañamientos en las madrugadas a grupos y obreras en las paradas de los camiones en calles oscuras o poco iluminadas. Incluso la misma Policía Municipal en ese período, a cualquier hora, acosaba y cosificaba mujeres y niñas de 12 y 11 años. Salimos a darles caza a los violadores.

“En un inicio nos nombraron los enmachetados, porque andábamos con machetes cuidando nuestras familias. Hacíamos rondines, aprendíamos un fogón en cada esquina porque no había luminarias y salíamos a vigilar nuestras casas, porque era una burla que el tipo brincaba de casa en casa por los techos”, escribió el vecino.

Algunas mujeres se atrevieron a denunciar, pero fueron revictimizadas por las autoridades ministeriales, quienes intentaban convencerlas de desistir.

Tampoco el alcalde ni el gobernador atendieron sus llamados de auxilio.

Otras eran tachadas de culpables y provocadoras por sus propios esposos, quienes prefirieron mudarse del sector.

“Entonces les dije que me había enterado que en otras partes utilizan un silbato para emitir alertas entre los ciudadanos y eso parece que es bueno.

“Y empezamos a comprar silbatos y a repartir a las mujeres. Así nos empezamos a organizar. Salíamos y determinamos la cantidad de silbatazos para avisar de un riesgo o de peligro inminente”, explica Sandra.

Del 2010 al 2016, el violador atacó a aproximadamente 200 niñas y mujeres, incluso embarazadas. Fue detenido gracias a la alerta de un vecino, y según Sergio Rey González, está internado en el Penal del Topo Chico.

“El señor padre de familia, sus hijos eran miembros de un equipo de fútbol de aquí de la colonia, es muy raro porque aparentaba ser una persona perfectamente normal, de una familia como cualquier otra.

“Los ministeriales nos comentaron que cuando él fue capturado dijo ‘qué bueno, porque ya no aguantaba esta situación’. Lo aceptó, pero ya después la defensa evidentemente buscó la manera de negarlo”, añade el guardia ciudadano.

El movimiento vecinal pasó a un estatus de mejoras comunitarias, de crecimiento integral para ése y otros sectores aledaños.
Se reconocieron como colectivo y desde entonces, además de continuar con su sistema de vigilancia, han trabajado en áreas verdes y mejoras de todo tipo en su colonia.

“Sirvió como un parte aguas para empezar a generar liderazgos que han ido mejorando las cosas en sus respectivos sectores (…).

“Nuestro papel aquí es precisamente la generación de una conciencia”, señala el integrante de Guardias Ciudadanos.


Agradecemos a Posta.com.mx por compartir este trabajo.

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