Las ‘bestias’ que Arreola nunca escribió

||Hipopótamos, hienas, elefantes, ajolote y boas si pudieran leer se identificarían con las atinadas descripciones de una de las grandes obras de Arreola

|Por Okupo+|

El ingenio y el estilo del jalisciense Juan José Arreola (Ciudad Guzmán, 1918) se pueden leer en las grafías trazadas en Bestiario. Sus páginas son una mezcla del ensayo breve y poesía en prosa. Así es como se evocan –de manera elocuente– en esta obra las  imágenes de 23 animales.

En esta época en en que el trato hacia el reino animal ha crecido, el prólogo de Bestiario es una especie de manifiesto, en una de sus líneas se puede leer: “Ama al prójimo porcino y gallináceo, que trota gozoso a los crasos paraísos de la posesión animal”.

Pero existe otro factor asombroso que hace de esta obra, una fuera de serie en la literatura mexicana del siglo XX. Bestiario no es una obra escrita sino un libro que Arreola dictó a un amanuense en una semana. El habla del jalisciense era tan fluida –y no menos sus ideas–, que fue posible realizar esta hazaña.

Juan José Arreola comenzó a escribir a sus 10 años pero tuvo empleos de todo tipo: aprendiz de encuadernador, dependiente de una tienda de abarrotes,cobrador, peón de campo, vendedor de tepache, panadero y periodista. Y es, sin duda, uno de los grandes escritores mexicanos.

Bestiario (Booket, 2015)

 

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