Lecturas y paralelismos

La novela Patria o muerte (Tusquets Editores, 2015), del escritor venezolano Alberto Barrera Tyszka (Caracas, 1960), se sitúa en Venezuela y la agilidad de su prosa la hace semejante a una crónica que repasa el episodio histórico que se corresponde con la enfermedad y posterior muerte de Hugo Chávez, entonces presidente de la república, a través de una serie de personajes que se vinculan entre sí por la manera en cómo les afectan las consecuencias que se desatan tras el padecimiento del carismático líder y el modo en que han sobrevivido durante su régimen.

Lo que, en mi opinión, sostiene el dinamismo de esta novela es la pluralidad de historias y puntos de vista que se “conectan” por medio de un narrador único; de esa forma, los saltos de un suceso a otro se nos antojan “naturales” aunque sean protagonizados por diferentes individuos y, aunque compartan en ocasiones un espacio determinado, apenas cuando nos acercamos al final podemos percibir la conexión múltiple entre todos (y, a pesar de ello, su final no es concluyente porque significa una apertura a la incertidumbre para cada uno y, asimismo, para un país que comienza a celebrar las exequias por su recién fallecido mandatario).

Así, mientras vislumbramos la difícil relación entre dos médicos –tío y sobrino– que representan posturas antagónicas ante el gobierno chavista (uno es opositor y otro es funcionario), el mayor de ellos “administra” un edificio donde debe ocultar un dispositivo que contiene videos “comprometedores” para la seguridad del Estado y, por otra parte, se ve forzado a admitir la razón legal de una migrante fracasada que retorna al país desde los Estados Unidos para desalojar de su propiedad a un periodista desempleado y su familia; no lejos, una niña de 9 años queda huérfana debido a la creciente violencia en las calles y sobrevive sola por semanas, gracias a su conexión a internet. Asimismo, una periodista norteamericana busca entrevistar a Hugo Chávez para concretar un proyecto personal que tiene como tema el carisma y su relación con el poder.

En estos términos, lo inevitable es realizar una lectura política de estas historias que confluyen en la capital de un país que vive bajo un régimen sujeto a la voluntad de un solo hombre, una nación que se ha transformado en poco más de una década para convertirse, en palabras de uno de sus personajes, en “otra oportunidad perdida. Es más de lo mismo. Con otras mafias, con otros grupos, con otros narcos, pero es más de lo mismo”; un desolador panorama en el que la cúpula es dominada por los militares y la política se enfoca en el manejo clientelar de recursos que garantizan la “adoración” de los sectores marginados de la sociedad.

Finalmente, debido a que en esta historia la política mantiene a la sociedad “en la urgencia de estar a favor o en contra de un gobierno”, es también inevitable establecer un paralelismo con las condiciones actuales de nuestro país pues, como dice otro de estos personajes, “Chávez había desarrollado un modelo personalista y autoritario de controlar el Estado y las instituciones”, pero continuó “la corrupción, la falta de transparencia” y, además, se incrementó la presencia “de militares en cargos públicos”. ¿Suena familiar?

Con todo, no se pretende aquí soslayar las virtudes literarias de Patria o muerte, muchas de ellas relacionadas con su estructura inteligente y funcional, lo mismo que un tono capaz de combinar el humor con el patetismo de las situaciones que se presentan, con lo absurdo de una “devoción” social por un líder cuyo carisma se derrumba cuando se acerca el momento de morir. Después de todo, Chávez era humano, ridículamente humano como cualquiera de nosotros.

1 Comment

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*