López Obrador y ‘las cúpulas’: rencores acumulados

|Por Paul Alcántar|

El pleito entre Andrés Manuel López Obrador y las llamadas “cúpulas” empresariales regresó para un tercer round. El choque de trenes se da en medio de uno de los procesos electorales más complejos que nuestro país ha experimentado. En la posibilidad de que AMLO se lleve la Presidencia, éste no dejó de lado el reclamo guardado que le tiene a uno de los sectores más influyentes en el país. Sin duda, el llamado para cancelar el proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NACM) fue una advertencia para alebrestar a un grupo exclusivo empresarial que tiene dinero invertido en ese proyecto y que le jugó chueco en el 2006.

Este grupo, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), en la lógica de López Obrador tiene qué rendir cuentas sobre su papel político en los 40 años que tienen como organismo de élites; sobre todo en su responsabilidad por no dejarlo “pasar” a la presidencia de la República hace 12 años.

¿Por qué ese choque entre AMLO y las cúpulas?

El Consejo Coordinador Empresarial es una agrupación que aglutina al más selecto grupo empresarial mexicano,  con una red importante que se despliega a lo largo y ancho del país. Este grupo de siete (G7) está conformado por:

  • El  Consejo Mexicano de Negocios (antes Consejo Mexicano de Hombres de Negocios)
  • COPARMEX
  • CONCAMIN
  • CONCANACO
  • Asociación de Bancos de México
  • Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros
  • El Consejo Nacional Agropecuario.

Además de Cámaras, sindicatos patronales  y asociaciones que representan a sectores económicos estratégicos.

Este organismo ha sido importante en la manifestación pública frente al poder político. Ha colaborado y se ha resistido  a las acciones que impactan sus intereses empresariales a mediano y largo plazo. El origen mismo del CCE es muestra de la oposición clara que mantienen frente a decisiones que no conviene a sus intereses. Su fundación, en 1976, se da en medio de las decisiones calificadas como populistas que el entonces presidente, Luis Echeverría, echaría andar para legitimar su mandato en medio de la opacidad gubernamental que su administración representaba.

El tiempo y las coyunturas políticas internacionales fueron los mejores aliados de ese minúsculo sector empresarial. Con habilidad, el papel influyente del CCE se desarrolló durante la gestión de Miguel De la Madrid y alcanzó su consolidación en los mandatos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo. Con información privilegiada, tomaban decisiones para librar a sus negocios de las crisis económicas que azotaron al país a finales de los ochenta y mediados de los noventa. El modelo neoliberal implementado permitía a algunos miembros de las cúpulas no sólo a mantener su riqueza sino incrementarla exponencialmente, a pesar de que muchas empresas mexicanas quebraron.

¿Quiénes son esos empresarios?

Personajes como Claudio X. González, Germán Larrea, Alberto Baillères, Emilio Azcárraga, Roberto Servtije, Roberto Hernández, entre otros, fueron beneficiados al jugar con la especulación financiera, o de llevar los pasivos de sus empresas a deuda pública.  Contratos y concesiones otorgadas también les dio mayor poder político frente a los gobiernos pero también al interior del organismo.

Como buena élite, el CCE supo leer la inminente alternancia y fueron las cámaras empresariales quienes se congratularon con la llegada de Vicente Fox en el año 2000. En el modelo económico vigente, y ante la caída de credibilidad de las instituciones públicas, el arrribo de López Obrador  representa una amenaza importante y pérdidas de lo ya ganado en las últimas décadas. Para ellos, el discurso de AMLO es la reencarnación de Echeverría y López Portillo: más Estado corporativista y menos libre mercado.

Apostaron y decidieron sumarse a la campaña de miedo orquestada desde Los Pinos para apoyar a Felipe Calderón para la elección del 2006, particularmente el activismo de Claudio X. González fue el que más caló al tabasqueño. El Tribunal Electoral sentenció que el Consejo Coordinador Empresarial violó la ley electoral  y por presión del mismo López Obrador se impulsó desde el Congreso los candados para impedir que las cúpulas orquestaran campañas sucias para el futuro.

Los rencores se han acumulado.

Paul AlcántarPaul Alcántar

Hago análisis. Toma la ciudad. Michoacano en Guadalajara.

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