De los espacios que le faltan a esta ciudad

Este domingo caí en cuenta que nuestra ciudad está en disputa, pero lo más importante: están en disputa los paradigmas de cómo nos movemos y nos pensamos en ella. En conjunto con la Red Universitaria para la Movilidad, Comparte la Ciudad y Wikipolítica, organizamos una “Charla por la ciclovía” en el Centro Cultural Atlas para debatir con vecinos y vecinas sobre la consulta que realizará el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de la construcción de la Ciclovía en el Boulevard Marcelino García Barragán. No quiero centrarme en el debate de la consulta, puesto que creo que eso se ha discutido en otros espacios. Hablaré solo sobre este encuentro.

El formato de la charla fue distinto a lo que estamos acostumbrados a ver en un debate. Nos acomodamos en círculos alrededor de las personas que levantaron la mano para defender sus posturas. Estos acomodos generan dinámicas de convivencia distintas. Nadie sabe más que el otro, puesto que cada persona habita la ciudad de manera distinta. También utilizamos un cronómetro. Esta herramienta nos ha permitido en Wikipolítica agilizar la discusión, obligando a las personas a definir sus ideas para exponerlas en un minuto y permitir que existan más participaciones.

Los argumentos fueron expuestos. Getsemaní, de Bici Blanca, argumentaba que la ciclovía era un espacio para evitar que más ciclistas murieran y Yeriel, de Gdl en Bici, hablaba sobre cómo revertir un modelo de ciudad obsoleto. Jorge y Francisco (vecinos de la zona) manifestaron no estar en contra de la ciclovía, pero sí en contra del tráfico que esta había generado. Durante 2 horas nos escuchamos, a veces nos molestamos, debatimos y argumentamos. Pero tres cosas llamaron poderosamente mi atención:

  1. La pasión por los asuntos públicos. Independientemente de sus posturas, cada persona que pidió la palabra, demostró con entusiasmo y pasión lo que vive cada día. Nos mueve lo que sucede a nuestro alrededor y estamos dispuestas y dispuestos a utilizar cualquier herramienta a nuestro alcance para comunicarlas. Por mucho tiempo he escuchado decir a los gobiernos que las personas no quieren participar. Esa es una mentira. Lo que necesitamos es generar más espacios de encuentro y herramientas de participación accesibles. Y algo importante, los gobiernos y partidos tienen entender que la participación se manifiesta de diferentes formas y a diferentes ritmos.
  2. La polarización se agrava cuando no se dialoga. Conforme avanzaba el debate muchos nos percatamos que había muchos más puntos de encuentro y que algunos hablaban desde sus percepciones personales, no necesariamente sobre lo que realmente le sucede a la mayoría de las personas. De ahí la importancia de escuchar.
  3. Lo valioso sucede al final. Al encuentro le faltó tiempo. Las personas todavía tenían cosas que decir, no solo sobre la ciclovía, pero sobre la ciudad y lo que le hace falta para que sea más digna e incluyente. Al terminar la charla, en un domingo de futbol, las personas que estaban a favor y en contra terminaron platicando durante más de 20 minutos sobre sus posturas.

De algo estoy convencida, cada día tenemos una oportunidad de disputar el futuro. En cada charla y en cada espacio con otras y otros. Abracemos estos encuentros, los necesitamos hoy para decir #SíALaCiclovía pero también para decir sí al futuro.

Susana Ochoa
Acerca de Susana Ochoa 13 Artículos
Feminista // Soy un cliché // #Okupante

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