Los Oscares, Drexler Y Sufjan Stevens

Hace algunos años, en 2005 para más señas, una canción del compositor uruguayo Jorge Drexler ganó un Oscar (“Al Otro Lado del Río”, de la película Diarios de Motocicleta) y aquella fue la primera vez que una canción en español se llevaba el famoso premio. Como muchos seguramente recuerdan, hubo varios ingredientes curiosos en la ceremonia de entrega: Gael García Bernal no quiso ser el anunciador de ese Oscar y su lugar lo ocupó Salma Hayek; no se eligió a Drexler como intérprete de su propia canción sino a un extraño dúo compuesto por el guitarrista Carlos Santana –que llegó a palomear la canción ataviado con una playera con la efigie del Ché Guevara– y el actor Antonio Banderas, que hizo su mejor esfuerzo al interpretar de modo extrovertido una canción mñás bien de carácter intimista. Drexler se subió al escenario a recibir su Oscar de manos nada menos que de Prince y, en lugar de soltar los agradecimientos de rigor, cantó durante 22 segundos su canción a capella, lo cual fue interpretado como una especie de reproche a los organizadores de la Academia. Recuerdo el episodio unos días después de que el exitoso uruguayo presentó en el Teatro Diana de Guadalajara su disco Salvavidas de Hielo, como parte de una gira que realiza en estos días.

Y también leo que en la ceremonia del Oscar que se realizará este año, a principios de marzo, de nuevo habrá participación latinoamericana en el rubro “canción”: Natalia Lafourcade y, ahora sí, Gael García Bernal, cantarán un tema de la popular película animada Coco. No me entusiasma particularmente escucharlos aunque les deseo buena suerte –lo mismo que al paisano Guillermo del Toro, quien con La “Forma del Agua” está postulado en varias categorías–, pero en cambio sí me interesa la actuación de Sufjan Stevens en la misma ceremonia.

Sufjan Stevens es un peculiar compositor norteamericano –originario de Detroit, Michigan– que en alguna época de su carrera anunció que realizaría un disco por cada uno de los Estados de la Unión Americana. El proyecto dio origen a solo dos: uno dedicado a Michigan y otro a Illinois. Y si bien no continuó con el ambicioso proyecto, su carrera ha sido prolífica, llena de sorpresas, en cierto modo experimental y, sobre todo, repleta de buenas canciones. No creo exagerar si digo que es uno de los mejores compositores norteamericanos de la actualidad, aunque ciertamente su difusión no ha sido muy amplia. Su disco de 2015, Carrie and Lowell, es una finísima muestra del talento de Stevens como compositor, y es el más reciente de una serie de producciones muy apreciables.

En una entrevista reciente con la revista Vanity Fair, Sufjan Stevens confiesa no haber visto nunca la ceremonia de los Oscares  –“creo que me tendré que rentar un tuxedo para la ocasión”, dice, divertido– y por lo visto no es algo que lo emocione de modo especial, pero sí dice estar muy orgulloso de la película en la que participó como compositor, “Call me By Your Name”, de Luca Guadagnino, que está nominada como mejor película. La canción que Stevens interpretará en la ceremonia se llama The Mistery of Love y aspira a ser la mejor canción del año para una película. Sé que es políticamente incorrecto echarle porras dado que compite contra una mexicana, pero el hecho mismo de que más gente pueda conocer a Sufjan Stevens gracias a la masiva transmisión de la entrega de los Premios de la Academia, me llena de alegría.

Alfredo Sánchez
Acerca de Alfredo Sánchez 50 Artículos
Músico // periodista // hombre de la radio

Escribe el primer comentario

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*