Mexican Dubwiser, frecuencia en la frontera

| Por: Pavlog |

Venga Marcelo, déjame empezar.

Mexican Dubwiser es el nuevo amo de la música en Latinoamérica. Suena exagerado pero cada que lo escucho es lo primero que se me viene a la mente. Mexican Dubwiser es el nuevo headliner mexicano.

La primera vez que lo escuché fue hace cinco años cuando sonó “Trouble my soul” en RMX radio. No sabía de dónde era, entonces investigué. Mexican Dubwiser era un productor y DJ de Monterrey llamado Marcelo Tijerina que se había mudado a Los Ángeles, California. Me sonaba a Nortec o a uno de sus miembros, otro Bostich, Fussible, Clorofila, era electro de frontera mexicana con algo de reggae.

Cuando supe que se presentaría en el Vive Latino del 2012 no dudé en darme una vuelta a su escenario. Marcelo vestía de rojo y corbata negra, tipo Jack White. Cachetón, barba y con lentes. Su imagen no iba con el sonido que escuchaba, lo acompañaba una numerosa banda –para ser un DJ– y entre los músicos había integrantes de Kinky. Sonó “Revolution radio”, la segunda canción que le conocí, su set tenía poder de baile y él dirigía a su orquesta con una Macbook.

Pasaron un par de años y Mexican Dubwiser la volvió a “romper” con “Bad Behavior” el primer track de su álbum Electric City. Parecía sacado del soundtrack de una película de Tarantino: trompetas, bajos, percusiones, sintetizadores, guitarra, acordeón y ritmo pegajoso que te movía al borde del baile. El álbum estaba lleno de colaboraciones norteñas, el Gran Silencio, Celso Piña; tenía sangre mexicana pero rompía con lo típico.

El año pasado me lo volví a topar en la radio sin saber que era él. Comencé a escuchar un loop delicioso en donde un rapero rimaba. Identifiqué la voz, era Tino El Pingüino. Pude reconocerlo porque días antes lo había entrevistado, me había chutado sus últimas rolas y su voz es inconfundible. Tino describía a la Ciudad de México de forma que la podías imaginar, convertía la rola en película, contaminada, monstruosa, enredosa, insegura, podrida, pero al mismo tiempo cumbiera, rockera, setentera, aventaba un verso para tirarle y luego compensaba con otra frase. Hasta que dijo Mexican Dubwiser lo entendí, sonaba en ese momento un nuevo himno de rap mexicano, para mí la mejor canción latina del 2016. Lo que lograron Control Machete, Molotov, Plastilina Mosh, Illya Kuryaki, Cartel de Santa, con “La gran ciudad” este proyecto mandaba una señal del presente latino.

A Mexican Dubwiser se sumó oficialmente Ulises Lozano (acordeón en Kinky) y en ese momento preparaban el lanzamiento de un nuevo álbum: Border Frequency.

Hace semanas volvió a suceder por tercera vez. Escuchaba RMX y apareció un beat potente con trompetas, un acordeón, una canción que sabía en ese momento sería de mis nuevas favoritas, era “Lecture me, el primer track del nuevo disco del Mexican Dubwiser con la colaboración de Tito Fuentes de Molotov y Self Provoked. Me emocionó tanto que no paré de recomendarla, darle play y hasta iniciar mi fiesta con ella.

Ninguna canción se parece pero todas mantienen el estilo de Marcelo. Un proyecto que invita voces, que hace bailar, que rebasa la frontera mexicana, pero también poco valorado… por el momento. En Mexican Dubwiser encuentro la esperanza del nuevo acto en vivo que emigrará a festivales, nuestro Major Lazer.

Les recomiendo su álbum, su discografía y sus conciertos. Dense el tiempo de escucharlo mientras pistean o cotorrean, háganlo acompañados porque querrán bailar o decirle a alguien que Mexican Dubwiser está muy cool.

Escribe el primer comentario

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*