El miedo ya llegó… pero al PRI

Sepa la bola

En el PRI lo saben. Ya se dieron cuenta. La campaña de su candidato, Pepe Meade, no levanta y lo más alarmante para ellos es que su adversario a vencer, por el momento, Ricardo Anaya, del Frente, está creciendo. Poco, pero ahí la lleva y se está “robando” algo del voto anti-López Obrador.

Antier, El Universal y Berumen y Asociados publicaron una encuesta que coloca a Meade en tercer lugar con 21.9% de la intención del voto; Anaya tiene 31.1% y López Obrador 42%. Sin embargo, son otros indicadores los que me parecen que deben preocuparle más a los tricolores: para el 10.2%, Meade podría ser la segunda opción de voto, para 18.1% lo sería Anaya. Otro más: Ante la pregunta ¿Por cuál candidato nunca votaría para presidente de la República en 2018? 40.2% dijo que por el ex funcionario de Hacienda.

Sólo en una ocasión previa, el candidato del PRI había comenzado la campaña en tercer lugar. Fue en 2006 cuando Roberto Madrazo no levantó y obtuvo el 22% (9 millones 300 mil votos). Nunca levantó.

Ante este panorama desalentador, los estrategas de la campaña de la alianza “Todos por México” decidió recurrir a las emociones. Pero no a las que pueda generar su candidato, Pepe Meade, sino al miedo 3.0 contra López Obrador.

Desde el fin de semana pasado ya circulan los nuevos spots del PRI. En el primero, una señora dice que tiene miedo de que “ya saben quién” eche para atrás la Reforma Educativa, esto porque su hija está bien contenta en la escuela. El segundo: una señora dice que está poniendo barrotes en su casa porque El Peje va a sacar a los narcos a la calle. Al final de los dos, Meade pide que confíen en él. Ayer, en Morelos, el candidato del PRI dijo que él escoge escuchar a las víctimas, en cambio, Andrés Manuel a los delincuentes. Ante estos mensajes me pregunto ¿quiénes son los que realmente sienten miedo?, ¿la mayoría de los mexicanos?, ¿el PRI?

Recurrir al miedo es una vieja estrategia. No solo para que los ciudadanos le teman a un adversario sino para que no se salga a votar. Además de que sus spots no han funcionado. El problema es que, según la encuesta ya referida, la frase más recordada de sus promocionales es: yo no tengo ninguna mancha más que la del vitíligo.

Para deslindarse de la loza pesada del partido que lo postuló, es decir la corrupción, Meade ha soltado frases en actos públicos como “no existen partidos corruptos, sino políticos corruptos”. En sus spots asegura que él ha combatido la corrupción toda su vida, pero ¿los electores le creen? Parece que ese argumento es increíble.

Aún faltan los debates como ingrediente esencial en la definición del voto. Ricardo ha demostrado ser mejor orador que José Antonio; el voto duro de Andrés Manuel ya sabe su manera de expresarse.

La desesperación de la cúpula priista ya llegó. Con la pérdida del Poder no se juega. Detrás están sus intereses. Son capaces de todo, ya lo hemos visto.

Migaja

Con la decisión del pleno del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que avala la candidatura presidencial de Jaime Rodríguez “El Bronco”, ¿quién gana y quién pierde? No se trata de a quién le quita votos sino de la credibilidad de la elección. Pero sobre todo, del desánimo que puede provocar para que los ciudadanos no vayan a votar.

Julio González
Acerca de Julio González 105 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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