A mis hermanas: la importancia de parar este 8 de marzo

Hoy no quiero convencer a las convencidas, como dice Ana Tijoux. No les hablo a las que reconocemos que la desigualdad de nuestro mundo es agobiante y que vemos en el movimiento feminista un camino fundamental para reducir estas desigualdades que nos ahogan y perpetúan las injusticias.

Alejandra y Stephanie, ustedes son dos mujeres brillantes que han tenido las libertades que millones de mujeres no tienen y que probablemente nunca tendrán. Les escribo para convencerlas de que parar este 8 de marzo es un acto de solidaridad urgente.

Quiero que paremos juntas porque el miedo debe de cambiar de bando –o simplemente desaparecer. Paremos porque acostumbrarnos a salir con temor a la calle y normalizar los piropos, acosos y miradas lascivas, es condenarnos a que esto nunca cambie.

Paremos porque en el México en el que crecimos tan seguras de nuestra igualdad frente a los hombres, el 97% de las gubernaturas son ocupadas sólo por ellos, es decir: la mitad de la población no está decidiendo su futuro.

Paremos por las que vendrán. Es nuestra responsabilidad contribuir a un futuro para las que vienen y un presente para las que hoy no pueden decidir en libertad. Paremos como las mujeres islandesas que lo hicieron el 24 de octubre de 1975 demostrando que sin ellas, su país se paraliza.

Paremos porque según la Envipe (Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública), en nuestro país ocurren 560 violaciones sexuales diariamente. Paremos porque en Chihuahua, el estado donde crecimos, cientos de mujeres fueron asesinadas, desaparecidas y torturadas. Paremos porque no ha habido justicia para ellas.

Paremos porque necesitamos comenzar la discusión pública y en pareja sobre la división de las tareas del hogar. Quiero que cuando decidan formar una familia, se sientan seguras de poder discutir con su pareja sobre quién hace qué en su hogar. Recuerden que el trabajo de cuidado no remunerado ayuda a sostener el 40% del PIB en todo el mundo, y debe ser valorado.

Paremos porque las cosas no han cambiado a pesar de que nos hacen creer que sí, y por ende las ideas de igualdad ya no son necesarias. Alejandra y Stephanie: paremos porque sabemos que la situación para mujeres, transexuales, homosexuales y otras minorías, ha empeorado.

Paremos porque ya no debería tratarse de resistir el presente, sino de construir el futuro.

Y un mensaje para las convencidas: si logramos que el 8 de marzo no pase desapercibido, sobre todo para aquellas y aquellos que aún no alcanzan a ver que las desigualdades y violencias son reales, habremos ganado y el parar nos dará la fuerza de continuar.

Alejandra y Stephanie, porque nos quiero libres y vivas, paremos este 8 de marzo.

Agradezco al equipo de Okupo por la oportunidad de compartir mis ideas en este espacio.

Susana Ochoa
Acerca de Susana Ochoa 14 Artículos
Feminista // Soy un cliché // #Okupante

2 Comments

  1. Esto es para mi opinión algo sin sentido en algunos puntos. El hecho de que el 97% de las gobernaturas, estén ocupada por hombres, no quiere decir que las mujeres no estén decidiendo su futuro. Muchas mujeres votaron por un hombre por que se sientieron respresentadas, al igual que muchos hombres hemos votado por mujeres por que sentiemos que nos pueden representar más. No solo las mujeres representan a las mujeres, ni lo hombres solo representan a los hombres.

    • vaya!!! Se nota que no sabes que los hombres PIENSAN COMO HOMBRES… en consecuencia, deciden con su psicología y su masculina particularidad. Y HACE FALTA la femenina contribución, la mentalidad de las mujeres, la óptica, la cosmovisión de las mujeres en esas sillas… MUJERES… no pagadas, no flojas, no nada más para que “parezca-como-si-hay-mujeres”. Verdaderas participantes en esas situaciones…. Por eso, hay que parar.

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