¿De qué nos morimos en Jalisco?

Sepa la bola

No importa qué tan rico seas, tampoco si entraste a la UdeG a la primera; menos si lograste ganar un certamen de belleza o si a lo largo de los días fuiste acreedor a decenas de premios ni si le debes o no al SAT, la muerte nos va a llegar a todos: hombre y mujeres; ricos y pobres; famosos y comunes.

Resulta que la muerte es más igualitaria que la vida misma. Porque, aunque los últimos minutos de vida lleguen a ser tortuosos y traumáticos, siguen sin ser parte de la muerte. En cambio, la muerte es parejita. Si nos ponemos a pensar un instante, la vida comienza entre dolor y llanto y, en innumerables ocasiones, termina de igual forma.

Cuando llega la muerte, los todavía vivos nos preguntamos ¿por qué se murió? Como si fuera sencillo responder (otros se preguntan el para qué de una muerte, sobre todo cuando nos dan lecciones) pero en esta ocasión –en este texto– nos preguntaremos ¿de qué nos morimos en Jalisco? Es decir, cuáles son las principales causas de muerte que la Secretaría de Salud, Servicios de Salud Jalisco y la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Jalisco tienen registradas de 2006 a 2016.

En los últimos 11 años, en el estado se tienen registro de 481 mil 378 actas de defunción emitidas por las autoridades. Es decir que en Jalisco han muerto casi dos veces la población de Puerto Vallarta o cuatro veces la de Ciudad Guzmán.

Cada acta, por ley, debe contener el “tipo de defunción”. Suena lógico, pero en ocasiones los forenses le escriben “causas mal definidas” cuando a decir de ellos no saben de qué murió esa persona. De hecho, en Jalisco en el lapso ya mencionado, existen 3 mil 281 casos de este tipo, sin que hayan podido responder de qué se murió fulanito o zutanita.

La principal causa de muerte en Jalisco es la diabetes con 58 mil 378 casos (en este espacio ya habíamos hablado del tema). Le siguen los infartos con 41 mil 272 muertes en 11 años. Ambas enfermedades mortales, representan el 20.65 por ciento de las causas por las que la huesuda se llevó a decenas de miles de habitantes del estado.

En Jalisco, los homicidios aparecieron entre las principales causas de muerte a partir de 2010, en plena guerra contra los cárteles de las drogas. Ese año, les quitaron la vida a mil 115 personas; en seis años sumaron 7 mil 919. Esos son los muertos que no debieron haber dejado de vivir.

Por otra parte, los automóviles sí matan. Muchas veces estas máquinas se convierten en una especie de balas que pesan toneladas y que impactan a peatones y ciclistas; otras ocasiones son los mismos tripulantes los que fallecen. En 11 años, murieron 2 mil 87 personas por causas relacionadas a accidentes de vehículo motor.

También mata respirar humo, ozono y dióxido de carbono. En Jalisco, 16 mil 505 personas murieron por causa de Infecciones respiratorias agudas bajas, es decir, que los pulmones ya no aguantaron. Desde 2013, es la tercera causa.  Ahí están los números fríos, por si aún no nos urge cambiar nuestras políticas públicas relacionadas al uso del automóvil ni a la regulación de desechos de la industria.

Y ya para cerrar y no matarlos de aburrimiento, unos versos de Benedetti: “reconozcamos que la muerte hace siempre / una justa distribución de la nada / sin plusvalías ni ofertas ni demandas / igualitaria y ecuánime / atiende a cada gusanito / según sus necesidades. Neutra y equitativa / acoge con igual disposición y celo / a los cadáveres suntuosos de / extrema derecha / que a los interfectos de extrema necesidad. La muerte es ecléctica / pluralista social / distributiva insobornable. Y lo seguirá siendo / a menos que a alguien / se le ocurra / privatizarla”.

Migaja

Se acerca el proceso electoral de 2018 ¿a poco no el olor de algunas informaciones es cada día más apestoso? Tenga cuidado.

Julio González
Acerca de Julio González 68 Artículos
Reportero // Caminante //escribe la columna "Sepa la bola" // Profesor.

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