El nuevo libro de Luis Armenta

Luis Armenta Malpica ha sido un incansable promotor de la poesía en México. A través de su editorial Mantis, ha publicado a poetas jóvenes y consagrados en libros que han llegado a tener repercusión nacional e internacional. La otra faceta de Luis, la de escritor, no ha sido menos productiva: varios de sus libros de poemas han ganado importantes reconocimientos y no ha cesado de escribir nuevo material. Además, Luis es un melómano que disfruta la música clásica -en especial la ópera-, pero que en los años recientes se ha interesado por ciertas formas del rock, aquellas que abrevan de las raíces folclóricas. Este interés lo llevó a escribir un peculiar poemario que casi podemos considerar un “cancionero” sui generis.

El libro reúne poemas de Armenta en los que se hace referencia a músicos , a canciones y a episodios de distintas épocas, pero todo desde una óptica muy personal. El libro se llama Greetings to the Family y se presentó el pasado viernes en Guadalajara. A continuación les comparto una versión del texto que leí como presentador del libro:

En Greetings to the Family, Luis Armenta reconstruye vidas y canciones desde una perspectiva personal, íntima; se acerca a un grupo de cantautores -para usar una palabra chocante-, resignifica sus letras, los convierte a todos en cómplices y los integra en una gran familia, entrañable aunque a veces trágica.

Se trata de una reunión de muertos y sobrevivientes, todos, ahora lo sabemos gracias a Luis, parte de una misma familia que siempre ha estado ahí, reunida, aunque sus lazos no todo el tiempo hayan sido obvios.

Leí el libro con emoción con emoción. Comparto con el autor, ahora me consta, el gusto por aquellos a quienes ha reunido, todos poseedores de una obra contundente y que forman parte de mi propia educación musical y sentimental.

Todos los aquí reunidos, en esta singular familia, hablan del dolor de vivir, de la muerte, pero también de la luminosidad de la infancia, de la pérdida y el encuentro, de la urgencia por cambiar el mundo, del amor, de la vida.

Luis construye un espléndido árbol genealógico -un “family tree”, como se diría en inglés- que tiene a la música como hilo conductor. Pero no cualquier música, sino aquella que abreva en raíces profundas y que se ha atrevido a desafiar las modas, las tendencias y los lugares comunes.

Pero no sólo es la música: Luis pone a conversar a muchas voces y a muchos temas: el cine, la literatura, la pintura y, claro, la canción. Aquella música que a través de esa forma privilegiada llamada “canción” habla de lo íntimo y lo social; de los miedos personales y los desencuentros colectivos.

El desfile de nombres a quienes Luis celebra en esta colección de poemas es una prueba de su buen oído y su magnífica vista. Todos son distintos pero todos tienen ambiciones en común y aquí conviven unos con otros, acaso como siempre lo hubieran deseado ellos mismos. Los muertos antiguos, vidas truncadas a destiempo pero que dejaron una obra que perdura: Jim Morrison, Janis Joplin, Nick Drake, Tim Buckley; los fallecidos más recientes: Jeff Buckley, Lou Reed, Leonard Cohen; los que todavía andan por aquí: Eric Clapton, Patti Smith, Rufus Wainwrigth. Otros que se asoman aquí y allá: el fotógrafo Robert Mapplethorpe, la autora quebequense Kate McGarringale, las magníficas Marianne Faithful y Laurie Anderson, el sombrío novelista Cormac McCarthy.

El libro de Luis intercala: por un lado, lo que todos estos cantautores han dicho a través de sus letras; y por otro, ciertos pasajes de su propia vida. Hay confesiones como:

“No me gusta el futbol pero soy fanático del hombre y de sus juegos…”

o

“Me gusta la vida lejos del balompié…”

Y otra más cuando asegura que de niño le iba al Atlas -¡Ay, el Atlas!- pero luego cambió la afición futbolera por el canto y el ballet.

Y es que los primeros años, la infancia, tienen una gran presencia en este libro. La primera sección -el “Lado A”, a la manera de los viejos discos- se llama “To the Kids”; la segunda, el “Lado B”, “All in the Family”, donde vienen las citas que acabo de mencionar, y donde también hace continuas referencias al espléndido libro autobiográfico de Patti Smith, Just Kids, o Éramos unos Niños:

“Éramos unos locos

que pensamos el mundo como una ilustración

una fotografía, una canción, un poema

la dosis necesaria, el día perfecto para cambiarlo todo

inclusive la piel o la sexualidad

pero no nuestro cuarto…”

Este es un libro que celebra pero también que llora a quienes dejaron una obra poderosa pero acaso inconclusa. Esta es una celebración que algo tiene de nostalgia por un tiempo que se fue pero que, paradójicamente no se ha ido…o no del todo, al menos.

Lo ideal sería leerlo al tiempo que se escucha una lista de canciones -o “playlist”- con los autores que se incluyen en el libro de Luis. Yo lo hice así y créanme que si me imitan entenderán muy bien eso de la familia. Y querrán decir también: “Greetings to the Family”

Alfredo Sánchez
Acerca de Alfredo Sánchez 38 Artículos
Músico // periodista // hombre de la radio

Escribe el primer comentario

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*