Periodismo ¿para qué?

Aunque usted no lo lea

No me gusta opinar. Un matiz: me gusta hacerlo sobre la vida cotidiana, como a mucha gente, pero no ser una periodista cuya actividad principal sea la opinión. Sin embargo, algo grave ocurre en los últimos tiempos del periodismo. Quienes lo hacen creen que, por alguna razón, es mejor decir qué piensa uno de tal o cual cosa, antes que ofrecerle a los lectores datos abundantes y claros para que los que juzguen sean ellos.

Algo me dice que la opinión es a los sabios como la investigación a los periodistas.

Por falta de recursos y exceso de petulancia, los que queremos hacer periodismo hoy acabamos opinando.

Una pregunta late debajo de este texto: ¿Periodismo para qué?

Ahí va una opinión: para poner en esta página, ante estos ojos, cosas que a simple vista son invisibles, quizás sólo porque nos acostumbramos a verlas.

Pero eso no se puede hacer desde el asiento de una silla en la sala de la casa. Los periodistas tendríamos que salir, acercarnos a los otros –lo cual no es cómodo–, a los que deberíamos respetar en todos los casos –lo cual no siempre es automático–. Mirar historias y documentos, analizarlos y seleccionar lo que en nuestra opinión vale la pena contar.

Por supuesto, detrás de todo esto late un punto de vista que, para no usar eufemismos, se llama opinión. Hay periodistas que deciden contar esto y periodistas que deciden contar aquello, sin que unos u otros mientan.

¿Para qué? Para revelar cosas que ocurren –el eufemismo se llama verdad–, denunciar, prevenir de algo a un gran número de personas, intentar mover un milímetro el prejuicio, la ilegalidad, la tragedia, la inequidad, y caminar hacia la utopía: generar entre sus lectores un pensamiento crítico. Tanto, que estos mismos lectores puedan discutir con sus periodistas.

Por fortuna, en Guadalajara quedan muchos así; no son tan reconocidos porque prefieren no opinar. Uno puede saber que son buenos porque lo ponen a pensar, no porque le dicen cómo pensar.

El parecer de los otros no cambia las cosas; cada que un autobús urbano atropella a una persona, nos dicen que debemos linchar al autor, y ahora con el aumento del precio de la gasolina, nos dicen que debemos hacer esto o aquello. Todo eso significa abandonar el pensamiento propio, gritar, en lugar de discutir. Y las cosas no cambian ni un milímetro.

Aquí estoy: opinando otra vez. Intentaré usar este espacio para no hacerlo… lo intentaré, aunque en el fondo conozco la verdad. Es más fácil opinar que hacer investigación.

Vanesa Robles
Acerca de Vanesa Robles 8 Artículos
Soy Vanesa Robles // La casualidad me hizo nacer en Guadalajara, México // La vida me hizo periodista, y la elección me hizo pobre y feliz.

6 Comments

  1. Empezar con esta reflexión es coherente con tu historia de periodista: incluso opinando, tú sí partes de la realidad, de la calle, del contacto con otros. Periodismo para eso: para contarnos historias que no son de escritorio. ¡Qué bueno que estás aquí!

  2. Nadie lo pudo haber dicho mejor…..es mas cómodo juzgar desde la butaca. Espero poder seguir leyendo muchas cosas sobre tí Vanesa, es de valientes marcar la diferencia. Gracias, gracias.

    • Excelente texto, es agradable leer un discurso que busca algo más que el Like, y que nos recuerda que periodismo es DATO y no OPINION.

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