Periodistas hoy

En uno de los episodios de la serie “The crown”, acerca de la reina Isabel de Inglaterra, se narra un episodio ocurrido hace unos 60 años. Un periodista publica fuertes críticas a la reina haciendo notar que ni ella ni sus cortesanos se han sabido adaptar a los nuevos tiempos, luego de la Segunda Guerra Mundial y del muy reciente conflicto con Egipto en el Canal de Suez, del cual los británicos salieron muy mal parados. El texto del periodista, escrito en un país que en aquel momento solía reverenciar a la monarquía y sus representantes –no en vano estaba ahí “por derecho divino”– causa revuelo, el periodista sufre hasta agresiones físicas, pero al mismo tiempo mueve a la reflexión general: es importante que la reina –y la monarquía en general– se abra al pueblo, se de cuenta de la realidad que ocurre afuera del palacio, se ponga al día en una época en la que ocurren importantes cambios en lo social, lo económico y lo político. La influencia del periodista llega al grado de que muchas cosas cambian, la reina toma en cuenta sus sugerencias y críticas y, aún con las limitaciones obvias del caso, se acerca un poco a esa realidad de la que ha estado ajena. Aunque al principio se enoja, luego rectifica y reconoce la verdad que salió de la pluma del periodista.

Aunque contado así pueda sonar casi a cuento de hadas, el episodio me hizo pensar en la importancia e influencia que los periodistas han tenido en distintos momentos de la historia y, en contraste, cómo en estos días hay tantos interesados en desacreditar su trabajo. Agustín del Castillo, periodista especializado en temas de medio ambiente, y a quien felicito por cumplir en estos días 29 años de labor en los medios, se quejaba en su perfil de facebook: “…nunca como hoy veo un oficio tan depauperado y desvalorado por una sociedad que debería ser la primera en defender sus versiones y sus posibilidades…”

En efecto, los políticos de diferentes signos, aquí y en otras partes, se quejan de las versiones periodísticas, hablan de “fake news”, tachan de mentirosos a los informadores y a sus medios –“basura”, los llegó a calificar alguien– y buscan con harta frecuencia descalificar el trabajo de quienes, con ojo crítico y como es su obligación, señalan los errores de los funcionarios, denuncian actos de corrupción, investigan sobre el destino de los recursos que son de todos. Tratan de imponer su agenda y, sobre todo, su “verdad” particular, sin matices.

Los medios, por su parte, están sumidos en una crisis que los hace vulnerables a los poderes económicos, políticos y fácticos y dejan que se asomen por aquí y por allá intereses no siempre bien intencionados.

Y la sociedad en general con frecuencia solo mira sin defender ni reconocer la importancia del trabajo de quienes indagan e informan.

Por si fuera poco, los salarios son muy pobres y la seguridad laboral es prácticamente inexistente para quienes trabajan como periodistas.

Esto no significa que no haya periodistas cuya influencia pueda inducir cambios, pero cada día se ven más sometidos a las presiones del poder que busca desprestigiarlos y minimizar su labor…por no hablar de los riesgos personales que incluyen la posibilidad de morir asesinado, como tristemente ha ocurrido muchas veces en el país.

Ante esto, y sobre todo en los tiempos preelectorales que vivimos en México, creo importante subrayar de nuevo la importancia de la información veraz, de la crítica y la autocrítica y, sobre todo, de la labor de los periodistas cuyo trabajo puede ser fundamental para entender lo que pasa allá afuera, en la realidad.

Alfredo Sánchez
Acerca de Alfredo Sánchez 45 Artículos
Músico // periodista // hombre de la radio

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