El petardo que le tronó a Aristóteles

Foto tomada del Twitter de @_OscarAugusto.

|Por Paul Alcántar|

Para Margarita Sierra

El equipo cercano al gobernador Aristóteles Sandoval hizo muchos esfuerzos por mejorar la imagen de su jefe. Después de perder peso político en el 2015 y con el avance de su rival Enrique Alfaro en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), a diferencia de otros gobernadores del país, Sandoval Díaz no sería comparado con ellos en lo más mínimo. El trabajo de relaciones públicas  y comunicación encargó, incluso, diversas gestiones para evaluarlo a nivel nacional y sacar a flote lo que mucho se dice del mandatario dentro y fuera de Jalisco.

No es desconocido que muchas fanfarrias se ha llevado. Se ha dicho que no roba, que escucha a la ciudadanía encolerizada, que reconoce públicamente sus errores, que acepta invitaciones a eventos donde le dicen en su cara lo que piensan sobre él,  en fin, alusiones  positivas que se le podrían atribuir sin mayor discusión.

Existen testimonios de adversarios políticos que se expresan de Sandoval Díaz  como uno de los mejores cuadros del PRI nacional, y que es tanta su gallardía que no le importó soportar las golpizas que se operaban desde Los Pinos por no cuadrarse a la voluntad presidencial.

Sandoval ni siquiera se llevaría los costos elevados una vez terminada su gestión. Por increíble que parezca, salió librado de la ola de inseguridad que azota Jalisco,  y con un delicado corte de bisturí supo capitalizar la ineficacia de los gobiernos metropolitanos frente al incremento de robos, asaltos y homicidios en la gran urbe. Fue hasta el límite al usar a la Fiscalía General del Estado para intervenir a la policía municipal de Tlaquepaque y mandar un posicionamiento político al adversario, más allá de coordinar una estrategia conjunta.

Pero un petardo le tronó de frente.  La desaparición de los tres estudiantes del CAAV desde el pasado 19 de marzo tuvo dos efectos inmediatos: por un lado logró que la mediatización agilizara a un gobierno tradicionalmente omiso que no quiere ser lapidado por la opinión pública, y por el otro visibilizó la putrefacción hedionda que tiene a la misma Fiscalía sometida.

Desde que la noticia corrió como pólvora, las movilizaciones de los sectores estudiantiles coordinadas con la FEU de la Universidad de Guadalajara y el la Sociedad de Alumnos del ITESO acapararon la atención de quienes han resuelto que las desapariciones son eventos ajenos a quienes tratan de llevar una vida tranquila y pacífica. Mentiría si asegurara que hubo una conmoción masiva, pero con la asistencia de las tres mil personas a las marchas convocadas  antes de iniciar las vacaciones de Semana Santa, se puede decir que, como nunca,  aumentó la empatía hacia quienes buscan a las personas que no aparecen.

Días atrás, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco mandó una macro recomendación a todas las instituciones del Estado para atender este delito; todo apuntaba a que ese documento de evidencias quedaría de insumo de consulta y no un llamado a la responsabilidad que los órganos del gobierno deben asumir frente a la tragedia que hoy se presenta.

En medio de todo esto la próxima semana, y por segunda ocasión, se espera que la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas tenga un buen rumbo con el nombramiento de su titular, tal como lo exige el Comité ad hoc integrado por FUNDEJ, Por Amor a Ellxs, CLADEM y CEPAD,  con base en el apoyo técnico que el Comité de Participación Social del Sistema Estatal Anticorrupción diseñó para dar mayor certeza a las familias que integran esta mesa.

¿Ocurrirá el nacimiento de un movimiento social que evidencie la tragedia?

Aristóteles Sandoval no se irá bien librado como lo esperaban sus asesores.

Tres mil desaparecidas y desaparecidos que hoy cuentan con una Glorieta frente a la cosmopolita avenida Chapultepec.

Paul AlcántarPaul Alcántar

Hago análisis. Toma la ciudad. Michoacano en Guadalajara.

Escribe el primer comentario

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*