Preguntas al gobernador y a los y las diputadas frente a la desaparición del IJM

|Por Susana de la Rosa|

Lo primero que hay que decir es que se quiere abonar a la construcción de la agenda de género en Jalisco. Si hoy se está discutiendo esto no es sólo por voluntad política de los gobernantes sino por el trabajo de las y los jaliscienses dentro y fuera de las instituciones.

El gobernador dijo que era un aliado y ser aliado tiene que ser sobre la base del respeto, la empatía, la inclusión de ideas en las propuestas, el interés y el accionar para que la agenda de género mejore. Cuando no existen estos elementos, empieza el monólogo, la imposición y la simulación. Por ello, vale la pena preguntarle a Enrique Alfaro, su gobierno y, de paso, a las y los diputados de todos los partidos, quienes serán los que aprueben o no su iniciativa:

  • ¿Cómo la transición de un instituto a una secretaría garantizará el cumplimiento de sus facultades? ¿Cuáles serán los programas que mencionan y qué incidencia tendrán? El problema de fondo no se resuelve solamente haciendo un ajuste administrativo, presupuestal o normativo. De acuerdo al texto “Indicadores de Desarrollo Humano y Género en México”  del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo -documento que han citado en varias ocasiones:

    “Transformar la IMEF (Instancia de la Mujer en la Entidad Federativa) en Secretaría de Estado no deriva de manera automática en una mayor incidencia. Las instancias para el adelanto de las mujeres requieren una ubicación estratégica, pero ésta es insuficiente si no se acompaña de capacidades básicas y de un auténtico compromiso por incorporar la perspectiva de género en el quehacer cotidiano gubernamental”.

    No creo que alguien quiera, una vez más, que esto quede en letra muerta o en el discurso de una rueda de prensa.

  • El gobierno de Jalisco compara los 36 mdp que recibió el Instituto de las Mujeres en 2018 con los 282 mdp que recibiría la Secretaría de Igualdad Sustantiva, ¿cuánto corresponde realmente al mecanismo de adelanto para las mujeres? Porque siendo claras: primero, el Instituto se eleva a rango de subsecretaría, no de secretaría como lo han dicho, y segundo, en lo general se van a incluir otros grupos, lo que va a diluir las exigencias de las mujeres, pues dicha secretaría estaría encargada de ejercer el presupuesto sobre los siguientes ejes:1. Ciclo de vida (niños, niñas, adolescentes y adultos mayores),
    2. Diversidad Sexual,
    3. Pueblos originarios y comunidades indígenas,
    4. Migrantes (desplazados internos y refugiados) y
    5. Personas con discapacidad.

    El presupuesto de la secretaría no puede ser una suma que pretenda engañar a la ciudadanía, se necesita saber cuál es el incremento real si es que lo habrá y cómo se utilizará.

  • ¿Cuáles son las peticiones de la sociedad civil organizada y de qué manera se han integrado al dictamen y a la formulación de la nueva secretaría? Hasta ahora han dicho una y otra vez que han escuchado sus peticiones pero no se ha especificado qué se ha incluido a la iniciativa que se envió al Congreso, ni cuál será su papel con dicha propuesta. Se hace énfasis porque valdría la pena recordar lo que dice el Documento del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo anteriormente citado, “las instancias para el adelanto de las mujeres no suplen a una sociedad organizada, se complementan con ella”. 

    Además se debe aclarar cómo será la relación que se tendrá con las distintas organizaciones, pues en el pasado el gobernador ha desdeñado a algunos grupos de mujeres que se oponen a su propuesta. Recordemos su video donde las llamó “detractoras”, “expresiones ultraconservadoras disfrazadas de progresistas”, “descalificadoras”, “mentirosas”, “desinformadas” u “opositoras” de lo que dice la ONU o cualquier organización internacional que vele por los derechos de las mujeres.¿Cómo cambiará esta relación entre el gobernador y la sociedad civil?

  • Siguiendo con la pregunta anterior, ¿cómo funcionará la integración, facultades y vinculación de las decisiones del Consejo Consultivo que se ha mencionado? ¿Por qué tendríamos que creer que será diferente a otros espacios, como observatorios o consejos ciudadanos que se han utilizado en otras agendas? Se cuestiona esto porque aún no hay claridad de quiénes van a conformarlo, ni cuáles son los lineamientos de dicho organismo. No sabemos si serán otro espacio testimonial para legitimar sus propuestas o qué nivel de incidencia tendrá en los asuntos del gobierno.

Estas preguntas –que se tendrán que ir nutriendo con otras que seguramente faltan– son parte de las que se tienen que hacer todos los y las diputadas, es la primera idea para abrir el diálogo y conocer sobre un proceso al que le ha faltado claridad y apertura. Antes de aprobar cualquier cosa, el Congreso tiene que escuchar y cuestionar si es lo correcto o no, si abona a la agenda de género o no, si toma en cuenta las peticiones de las distintas voces que han luchado durante años por esta agenda  o si simplemente se está simulando. La desaparición del Instituto de las Mujeres en Jalisco puede representar un retroceso en la búsqueda del derecho de las mujeres, si no se toman en cuenta estas consideraciones.

No se puede dar el visto bueno a una iniciativa como ésta sin conocerla a fondo y sin que tenga la aprobación de las organizaciones civiles, especialistas, activistas en la materia. Tenemos que exigir a  las y los diputados que hagan su trabajo y que no sólo levanten la mano como posiblemente les dirán en su partido, deben ser crític@s y votar exponiendo sus motivos. Porque ahora el tema está en el congreso y depende de las distintas fuerzas políticas actuar con congruencia y dar la cara.

La agenda de género tiene que estar por encima de nuestras diferencias políticas porque no depende de un gobierno, sino de todas. Esperamos que las mujeres que se encargarán de ejecutar las acciones para el adelanto hagan un buen papel y que también rectifiquen cuando se equivoquen, porque hay mucho en juego si queremos enfrentar la violencia y los retos que vivimos a diario como mujeres en Jalisco y en el país. Necesitamos seguir levantando la voz, unidas, ganando espacios y batallas.

Susana de la Rosa

es psicóloga y pedagoga; maestra en Ciencias Sociomédicas

Coordina Wikipolítica Jalisco

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