Rabia Sorda regresan para ‘vampirear’ en El Andén

rabia sorda

|Por Beto Sigala|

Era 2003 y la mayoría de los jóvenes de la ciudad estaban más interesados por el reggae, el ska  y el happy punk que por cualquier cosa que tuviera que ver con música oscura. Así, de entre las sombras alguien tuvo la visión de traer a Hocico para un selecto grupo de veteranos con un gran sentimiento por la música industrial. En esos años, en Guadalajara, pasaban buenas cosas en la escena subterránea, pero no había tanta oferta de recitales grandes y cualquier promotor que intentara traer algo nuevo a esta ciudad, nos daba una bocanada de aire puro.  Así llegó Hocico al escenario del hard rock, en un momento de nuestra historia como ciudad en la que la afición por el goth rock o el post punk o el rock industrial significaba ser aún más marginal que ahora. Y, a pesar de que Hocico era un acto fuerte, una banda en un momento especial de su carrera y con arraigo enorme en los circuitos europeos, en México sólo eran conocidos por seguidores muy fieles en su estilo de vida.

El recital fue lo que todos esperábamos: una noche de energías violentas y letras sobre la sordidez del mundo. Lo de menos era cuántos había en el recinto escuchando y “vampireando”, porque era la noche de una banda de enorme calibre. Uno entendía perfectamente porqué habían conquistado Europa con soltura.

Más o menos por esa época fue el surgimiento de Rabia Sorda, un proyecto enfocado también a la música Industria y al aggrotech que significaba una nueva vertiente en la carrera de Erk Aicrag, uno de los binomios de Hocico que decidía formar Rabia Sorda y así explorar nuevos mantras y tener el total control creativo de la música bajo este nombre.

A casi 15 años de su formación la música de Rabia Sorda, sobre todo cuando se experimenta en vivo, sigue siendo un golpe en la cara sobre el descontento social, sobre la observación de un mundo sombrío y a la vez caminar por la radiante oscuridad que significa ser un humano en los paisajes urbanos del mundo actual. Erk Aicrag, tiene quizás una vision pesimista de nuestra realidad, pero también es un músico apasionado que utiliza la asfixia cotidiana para su lírica. Hace poco, aprovechando su regreso a México, tuve la suerte platicar él y de paso me compartió lo que significa hacer aggrotech e industrial en estos tiempos en los que la levedad domina al ser humano.

-¿Qué ha sido lo mejor de tu faceta con Rabia Sorda?

-“Lo mejor ha sido poder continuar durante todos estos años, por la gente que tengo ahora en la banda, gente comprometida, lo mejor es que ha sido una base continua y que todos los músicos que me rodean tienen mucha empatía con mis ideas”.

-¿Qué diferencia hay entre crear música para Hocico y hacerlo en Rabia Sorda?

-“En Hocico es trabajo de dos personas, yo hago la letra, la voz. Las canciones son un trabajo mutuo, donde hay mucho ir y venir, donde hay mucho conflicto artístico, que usamos como motor para terminar las canciones. En rabia yo tomo las decisiones, yo trabajo las letras en mi casa, pero invito a músicos que le dan su personalidad a las canciones”.

-¿Qué tal ha sido andar en este tour y qué significa volver a tocar en México?

-“México es mi casa, yo vivo en Alemania desde hace años, pero en México siempre se siente uno más en confianza, entonces se genera una energía especial, una magia particular. Dar un concierto para gente en México es para mí, algo personal. El tour “Animales Salvajes” ha sido muy bueno, hace algunas semanas en Praga fue un concierto muy energético y también Paris fue algo diferente, una situación de mucha energía”.

-¿Cuándo comenzó Rabia Sorda, era un mundo muy distinto, pero qué es lo que te inspira ahora, qué es lo que te inquieta?

-“Una de las cosas que puedo mencionar es el avance tecnológico que tiene la humanidad, el lado oscuro que puede representar usar tecnología. La deep web, gente haciedo cosas malvadas, la alienación de toda la humanidad por medio de un teléfono, toda la enajenación que se genera en internet, la oscuridad que puede generar estar ensimismado en la red, que antes lo veías como virtual, pero que ahora es tan parte de la realidad, la mayoría del tiempo se va por ahí. Entonces eso es una motivación muy grande. Lo que nos pasa en el día a día, lo que nos está sucediendo como humanos”.

-¿Qué planes hay para Rabia Sorda en lo que queda del año y para el siguiente?

-“Después del tour viene el lanzamiento de un nuevo sencillo. Algo que nunca habíamos hecho, se trata de un cover de Los Saicos (una banda de rock de los sesenta originaria de Perú) que se llama Demolición que ya casi está listo. Después de eso regresaremos a casa a terminar el nuevo álbum, que está al 70 por ciento y antes de que termine el año tener la mezcla y lanzarlo a principios del 2018”.

Rabia estará presentando su tour “Animales Salvajes” en distintas partes del país, incluyendo una parada obligada por Guadalajara el 28 de octubre en El Andén. En este 2017, en una ciudad tan mutante como la nuestras y con tanta ofertas de música “en vivo”, escuchar a Rabia Sorda en vivo debe ser un experiencia necesaria y también una consigna contra tanto conformismo de la industria musical formal. Los músicos comprometidos siempre se mueren en la raya con sus convicciones, Rabia Sorda, quizás sea de los ejemplos de esos talentos que son más apreciados en otras partes que en su propia tierra. Si usted, que lee esto no puede acudir al recital, al menos dese la oportunidad de descubrir o redescrubir el sonido de un futuro distópico que ya nos alcanzó.

+Para saber

+ tour “Animales Salvajes”

+ 28 de octubre

El Andén en Guadalajara

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