Rebelión en la Granja

Hace muchos, muchos años, los animales de una granja descubrieron que eran explotados e hicieron una revolución, fue por ahí de 1910 y se dividieron en diferentes fracciones, estaba el general Emicuino Zapata en el sur, los cerdauros del norte, Venuschancho Carranza y el general Marranón, quien perdió una de sus extremidades en la guerra. Para no hacer el cuento largo, la revolución terminó por correr a las personas y después de muchas cosas, Marrano Elías Calles quedó como presidente de la granja. Al principio la cosa prosperó, “Todos los animales somos iguales”, era el lema del Partido Marranario Institucional, pero con el tiempo la cosa fue erosionando, se formaron otros partidos, todos liderados por diferentes corrientes ideológicas de chanchos, salidos, eso sí, del mismo estercolero.

Los cerdos se disputaban el poder y los animales de la granja seguían produciendo, sin saber que los frutos de su trabajo eran dilapidados por el Cerdado de la República. Primero se produjo la mejor mantequilla, leche, miel y frutos agrícolas de la región, lo que hizo que la granja generara increíbles dividendos, incluso se llamó a ese periodo el Milagro del Marrano, pero como los cerdos se mudaron a la casa grande donde vivían los antiguos dueños y le hicieron adaptaciones de gran lujo, en lugar de reinvertir las ganancias en abono y mejores condiciones de vida para los animales, mejor pastura para las vacas, reparación en los establos y demás, la calidad y cantidad de producción se vino abajo.

Pronto los diferentes partidos políticos del estercolero decidieron vender a empresas transgranjacionales las industrias productivas de la granja, los establos e incluso hubo venta de tierras para minería, lo que hizo que el agua se contaminara y los habitantes se enfermaran. Pero los cerdos estaban dispuestos a todo para mantener su nivel de vida.

Cuando los animales se quejaban, los chanchos simplemente cambiaban los colores del partido en turno y culpaban a los anteriores, asegurando que no volvería a permitirse tal ultraje.

Como naturalmente avanzan los procesos políticos, las fracciones partidarias de los cerdos se dividieron claramente en el Partido Marranario Institucional, emanado de la original revolución y en quien ya no creía nadie. “Todos los animales somos iguales, pero los cerdos somos más iguales que los demás” era su nuevo lema.

Estaba el Partido Acción Marranal, con tendencias religiosas de derecha, el Partido de la Revolución Cerdocrática, que originalmente nació a la izquierda del estercolero y Movimiento del Marrano, que se movía conforme convenía dependiendo de la situación.

En las últimas elecciones se formó un frente por la granja conformado por PAN, PRI y PRD que logró vender las reservas petroleras del territorio y que enajenó a la granja, por lo que Movimiento del Marrano los acusó de todo: de ser los peores cerdos habidos y por haber en la historia de toda la tierra, de ser traidores a la granja, y con eso comenzaron a generar atención en algunos sectores del gallinero, obteniendo así una base electoral interesante.

Pero cuando llegó un cerdito disidente que comenzó con un discurso para recuperar la igualdad en la granja y después de doce años de recorrer todos los rincones del territorio, se encontraba en una posibilidad real de ganar las elecciones y correrlos de la casa grande, donde tan cómodamente estaban instalados, entonces fundaron un nuevo pacto. El Movimiento de la Revolución Marranal Cerdocrática del Marrano, integrado por los entonces declarados enemigos PAN, PRD y MC, que mandando a la mierda, literalmente, sus posiciones ideológicas en el estercolero, firmaron un acuerdo para salvar a la granja de ellos mismos.

Al tiempo.

Zul de la Cueva
Acerca de Zul de la Cueva 25 Artículos
Gente vagamunda, inútil y sin provecho. Esponja del vino y gorgojo del pan

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