Rubli, Iturbide y Avándaro

Graciela Iturbide era en 1971 una joven veinteañera que no sabía nada de rock. Estudiaba cine y llegó a Avándaro, aquel pueblito del Estado de México, a cubrir con su cámara fotográfica las carreras de autos que se celebrarían como parte de aquel “Festival de Rock y Ruedas”. Las ruedas nunca rodaron: se esperaba una asistencia de unos diez mil jóvenes y, aunque no hay cifras oficiales, se supone que llegaron 300 mil. Todo se desbordó y las carreras de autos se suspendieron. Graciela, entonces, se puso a tomar fotografías en color -cosa inusual en su trabajo- de lo que ocurría como parte del festival musical. Tomó, por ejemplo, a la famosa “encuerada de Avándaro” desde cerquita.

Años después Graciela ha llegado a ser una de las más importantes fotógrafas de México y de hecho será reconocida el próximo domingo, en la clausura de la FIL, con el Premio Fernando Benítez que cada año se otorga a un periodista cultural. Aunque no se considera propiamente periodista sino fotógrafa, Graciela ha documentado una enorme cantidad de aspectos culturales de México y el mundo con su lente. Y lo ha hecho con maestría incomparable.

El Festival de Avándaro, como se le ha conocido desde entonces, intentó ser nuestra propia versión de Woodstock, con los grupos más representativos de la escena musical del país (los Dug Dugs, Peace and Love, La Tinta Blanca, El Ritual, La División del Norte, Bandido, La Fachada de Piedra –el único grupo de Guadalajara que participó– y varios más y todo aquel aire de libertad y contracultura que permeaba entre los jóvenes de entonces. Pero aquello tuvo sus consecuencias negativas. El Festival sigue siendo un parteaguas, un momento estelar del rock y la cultura juvenil de México… para bien y para mal. Luego de Avándaro el rock fue estigmatizado durante largo tiempo, algunos músicos se fueron del país, otros se dedicaron a diferentes oficios y algunos siguieron en la música sobreviviendo con dificultad.

Todo ello es relatado por Federico Rubli Kaiser en el libro “Yo estuve en Avándaro”, cuya edición ha corrido a cargo de la prestigiada editorial Trilce. Se trata de una caja que en realidad contiene dos libros, uno con el texto de Rubli y otro con las fotografías de Iturbide que durante muchos años permanecieron inéditas.

En el libro, dice el autor, trató de plasmar su experiencia personal como joven asistente –tenía 17 años– al Festival de Avándaro. Pero además, se incluye la investigación que ha hecho al paso de los años acerca de las posibles causas de aquella estigmatización al rock y a las reuniones juveniles. Federico aventura algunas hipótesis, por ejemplo, la pugna política entre Mario Moya Palencia, secretario de gobernación del gobierno de Luis Echeverría, con Carlos Hank González, entonces gobernador del Estado de México. Rubli afirma haber revisado documentos en el Archivo General de la Nación y gracias a ellos llega a la conclusión de que Moya quería ponerle zancadilla a Hank, pues ambos tenían fuertes ambiciones políticas –incluso la de ser los sucesores de Echeverría en la presidencia– y el Festival fue el pretexto perfecto para desacreditar al gobernador mexiquense por haber autorizado la celebración en su territorio. Se montó entonces una escandalosa campaña mediática donde se hablaba de degeneración, consumo de drogas, orgías y desenfreno en Avándaro. Ese fue el caldo de cultivo para que las mentalidades conservadoras influyeran a partir de entonces en la prohibición del rock.

Hoy los festivales musicales masivos son cosa de todos los días en México. No solamente son permitidos sino que constituyen grandes negocios donde está involucrado todo tipo de millonarias corporaciones. No siempre fue así, y para comprender más los porqués, Yo estuve en Avándaro puede ser una puerta de entrada.

El libro cuenta además con un prólogo escrito por Luis de Llano, el famoso productor de televisión que, siendo muy joven, fue uno de los organizadores del festival, y fue presentado ayer en una de las numerosas sesiones de la FIL, con la presencia de los autores, Rubli e Iturbide, y la moderación de Jorge Volpi.

Alfredo Sánchez
Acerca de Alfredo Sánchez 38 Artículos
Músico // periodista // hombre de la radio

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