Antes se hablaba del proletariado, ahora del ‘precariado’

|| Segunda parte de la entrevista de Diego Enrique Osorno con el analista Ignacio Ramonet

(La primera parte de la entrevista aquí)

| Por Diego Enrique Osorno |

Diego Enrique Osorno: Los zapatistas emitieron en 2005 la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, el más anticapitalista de sus documentos. En ese año había varios presidentes del movimiento altermundista gobernando en América Latina, pero da la impresión de que al día de hoy, el capitalismo ganó la batalla en la región.

Ignacio Ramonet: Si hablamos del capitalismo hoy, creo que es mentira que la característica del capitalismo latinoamericano sea similar al de Estados Unidos. El defecto estructural de las economías latinoamericanas es que en el fondo no han dejado de ser lo que siempre fueron: economías coloniales sometidas a una explotación colonial. La mayoría de los países latinoamericanos siguen siendo países de exportación del sector primario y no han desarrollado una verdadera economía diversificada y financiada, entonces, por eso padecen los ciclos de los precios de las materias primas, que es una de los dramas que se está viviendo en este momento. Entonces, todos los países (con excepciones evidentemente, pero casi todos los países) tienen una economía basada en la exportación de uno o dos productos del suelo o del subsuelo y de eso vive el país.

Cuando la venta de ese producto del suelo o del subsuelo está alta en el mercado internacional, los países viven bien, cuando esos precios bajan, los países entran en crisis. Entonces, el capitalismo latinoamericano es un capitalismo ligado a estas materias.

El caso de Carlos Slim, que tú conoces mejor que nadie, es una excepción evidentemente. Slim ha tratado precisamente de diversificar su economía con una economía ligada a las nuevas tecnologías, ligada a las comunicaciones, ligada a Internet, que entra en el marco de esta modernización de la economía mexicana que se hizo después del ’94. Entonces, hoy en día el capitalismo latinoamericano (no sé si exista realmente un capitalismo latinoamericano) es lo que yo creo que acabamos de ver en Argentina, donde pagaron 9 mil 500 millones de dólares a unos fondos buitres.

En la revancha de las derechas que vuelven al poder, es posible que algunos países latinoamericanos dolaricen su economía. Es posible que en Perú se dolarice la economía, es decir, si mañana llegase la oposición de poder en Venezuela, yo pienso que dolarizarían la economía, igual que Panamá, El Salvador o Ecuador.

Estaba conversando con Noam Chomsky que si tú analizas y estudias todas las economías de América, sólo hay un país en el continente americano que ha conseguido modificar su estructura económica y pasar de ser un país mono-exportador de un producto hacia la metrópolis colonial, a diversificar su economía creando un sistema de crédito. ¿Sabes cuál es ese país? El único de América que ha conseguido eso es Estados Unidos, que era mono-exportador de algodón a Inglaterra y que de mono-exportador de algodón pudo ir cambiando su economía, pero a base de crear bancos, a base de diversificar. Eso no lo ha hecho casi nadie en América Latina, ni aún hoy.

Uno de los reproches que hoy se les está haciendo a los gobiernos progresistas de los años 2000 es que no utilizan aún la bonanza para hacer economía, que es lo que se está reprochando ahora a Ecuador por haber aumentado las tasas con las causas del terremoto. Pero ¿cómo se puede hacer economía si tienes una deuda social grande? Si tienes a toda una población reclamándote un poco de justicia social tienes que crear escuelas, hospitales y carreteras porque nadie ha hecho nada de eso durante dos siglos, pero el reproche es legítimo… ¿Por qué no se ahorró?, ¿por qué no se creó un fondo soberano?, ¿por qué no se diversificó la economía? No es tan fácil.

Mira, el país que paradójicamente ha diversificado más su economía es Cuba. El primer recurso en divisas de Cuba son las exportaciones de medicamentos y de servicios médicos, más que las remesas de la emigración, que comienzan a ser relativamente importantes. Por lo menos deben tener casi 2 millones de emigrantes. Sin embargo, esto que yo decía, quieren depender sólo del azúcar, entonces sí, ellos han diversificado de esa manera, aunque poco pueden diversificar, pero si lo han hecho con la medicina.

DEO: Tras el triunfo en América Latina del capitalismo mal trecho o neocolonial como dices ¿en que han devenido estas ideas que surgieron en el Foro Social Mundial, acerca de que Otro mundo era posible?

IR: Estamos hablando de algo que empieza en el 97 o 98, entonces estamos hablando de algo que ya casi llega también a los 30 años. ¿Y qué ha ocurrido en esos 30 años? Bueno, han llegado al poder en toda una serie de países. Seis, siete países en América Latina, movimientos inspirados por esto. Los movimientos nosotros los llamamos post-neoliberales, que llegan con una crítica del neoliberalismo, y esa crítica se forja en ese momento. Los resultados muestran que estos gobiernos han gobernado y han sacado de la pobreza, según el Banco Mundial, a cerca de 230 millones de personas. Aunque no todos han integrado a la clase media, pero esta cifra no es “moco de pavo”, como se dice en España, o “casco de ajo”, como dicen los venezolanos. Entonces, han gobernado y han hecho instituciones y han andado en derechos sociales.

Ahora llega un cambio de ciclo en algunos países, y es la hora del balance. Esa revolución no es realmente una revolución, sino un momento progresista en el que propiamente se han integrado demandas de la sociedad, y políticamente lo gobiernos sociales vienen siendo los actores determinantes en Ecuador, en Bolivia, en Venezuela, que son los tres países en donde más han funcionado las ideas post-neoliberales en cierta medida.

Por otro lado, no regresará el neoliberalismo: los gobiernos que regresan no se atreven a privatizar todo. Seguramente habrá privatizaciones en Argentina, ya veremos qué pasa en Ecuador y Bolivia durante los próximos años, aunque después del golpe a Dilma en Brasil puede suceder algo en cualquier momento.

DEO: ¿El altermundismo sigue vigente como movimiento?

IR: No, yo pienso que el altermundialismo tuvo su momento y sus consecuencias. Estamos hablando de las consecuencias: llegaron al poder toda una serie de gobiernos, pero ya no es el mismo momento. Tampoco el capitalismo está en ese mismo momento. El capitalismo está en crisis, está buscando una nueva vía, es evidente. El capitalismo se está preguntando ahora si no ha ido demasiado lejos en la creación de desigualdades. El capitalismo, en su fase neoliberal actual, produce en Estados Unidos millones de personas que no son gente excluida o marginada, sino que trabajan, pero que no pueden vivir con el recurso del trabajo, porque no les alcanza para pagar alquiler. O sea que aunque trabajan son pobres y son dependientes. Y la gente que es pobre no consume, y si no consume, ¿cómo va a funcionar el capitalismo?

Este es el problema de hoy. Son las tesis de Thomas Piketty que han tenido el eco que han tenido, por eso ahora estamos viendo iniciativas de muchas cosas: corporaciones que buscan aumentar los salarios; por ejemplo Walmart, que ha decidido subir salarios a todos sus empleados. Entonces, el propio capitalismo financiero está en una fase de reflexión porque no hay crecimiento en el mundo, no hay riquezas. Hay una lucha contra los propios paraísos fiscales, porque los propios Estados hoy en día entran en lucha contra el propio capitalismo. No hay capitalismo financiero si no hay paraísos fiscales, entonces hay una verdadera lucha contra esta razón.

Ya no estamos en una fase de descubrimiento de lo que es el capitalismo financiero, y al descubrir cómo funciona, saber donde atacarlos, porque hoy mismo el capitalismo financiero está en crisis en muchos aspectos.

No quiero decir que se está derrumbando, pero se está interrogando sobre muchos aspectos la cuestión del crecimiento, que además ha sido un crecimiento impulsado por China, impulsado por el crecimiento chino. Hay crisis desde el punto de vista de las finanzas, hay crisis por las desigualdades, sin hablar de las crisis de identidad, también. Mira cómo está la situación europea, y pienso que el altermundialismo hoy ya no es un recurso como fue en aquel momento, y, de hecho, digamos que desde las primaveras árabes, el movimiento 15-M en España, lo movimientos de Occuppy Wallstreet, o el fenómeno Sanders o el fenómeno Corbin en Inglaterra. Todo esto quiere decir que una nueva generación está también una interpretación, pero no hay un Subcomandante Marcos, no hay un Attac. Bueno, yo creo que estamos en otra faceta y que esta fase necesita a sus intelectuales, necesita a sus luchas, que ya no son las de hace 30 años que puedan responder al problema de hoy, en mi opinión.

DEO: ¿Ves a alguien que esté rejuntando ideas, figuras, en este momento que quiere?

IR: Mira, lo que vemos es que hay en todas y cada una, por ejemplo… el movimiento más reciente, en realidad está tratando de imitar al XVM. No imitar, pero con sus propias singularidades. Tienes a una generación que ahora está consciente de una cosa: ser diplomado de la universidad es lo más común del mundo. Es decir, para nuestra generación, cuando yo era adolescente era un caso un poco excepcional de que personas nacidas en familias modestas pudiesen ir a la universidad. En mi generación, casi el 80 por ciento de los estudiantes que estaban conmigo venían de clase pobre. Había conocido el milagro de la postguerra en Europa, y eso se tradujo con la posibilidad de ir a la universidad. Pero eran excepciones. Hoy es la norma. Todo mundo va a la universidad. Pero ¿de qué sirve? No sirve de nada. Vas a la universidad y estás aquí sirviendo a la gente. Probablemente los chicos que nos sirven han ido a la universidad de aquí al lado, entonces son generaciones que ahora se plantean esa cuestión. Lo que parecía como objetivos de transformación social muy importante en estos años, ahora son banalidades y constituyen un nuevo proletariado, para llamarlo de alguna manera, y la ente no se resigna sobre eso, que además son las generaciones no sólo las más educadas, sino con más conocimiento, porque a través de Internet tienen ahora la posibilidad de tener un conocimiento infinito; quizás desordenado, mal estructurado, no condimentado, en lo que todo está mezclado, pero tienen una capacidad insólita. Pero su inscripción social, el bien material-social es muy mediocre, porque hoy día la entrada en la vida se hace muy tarde. ¿Entiendes?

Entonces esta generación está en búsqueda de algo que teorice lo que podríamos llamar, lo que hablaba antes del proletariado. Ahora se habla del precariado: es la gente que tiene empleos precarios, y estos jóvenes, mira, ¿cuál es el debate en Francia? Es en torno a una ley laboral, la ley del trabajo. ¿Qué dice esa ley del trabajo? Es una ley que favorece el despido y que multiplica el trabajo precario. Antes la ley lo impedía mucho. ¿Cuál es el destino de todas estas nuevas generaciones? El destino social, quiero decir el material, el destino laboral de estas generaciones, la mayoría de ellos serán precarios toda la vida.

El precariado pasa a ser la norma y no el empleo fijo, que no se trata el empleo fijo en una misma empresa, menos cambiar de empresa con trabajo fijo. No sé como se le llama en México, pero allá es fijo. Tienes un contrato de duración indefinida. Ahora no, ahora son de tres meses o cuatro meses que son irrenovables, aquí, ahí, aquí y allá.

Entonces esta es la paradoja, es la mejor generación formada con un destino social muy bajo, y por otra parte, digamos que ahí si se rompe la escalera social, porque desde la revolución industrial hemos tenido el destino de ver que los campesinos pasaron a trabajar en las fábricas y por consecuente empezaron a vivir mejor, los hijos de los trabajadores en las fábricas fueron a trabajar en las oficinas y así mejor que sus padres, así sucesivamente ¿verdad? Los hijos de los oficinistas fueron a la universidad y vivieron mejor que sus padres, pero ahora los hijos de los universitarios van a vivir igual que sus abuelos, en el mejor de los casos.

DEO: Yo no puedo dejar de pensar esto en expresiones así, de tercer mundo, no puedo dejar de pensar lo que significa lo de Ayotzinapa. Los hijos de los campesinos que llegaron a la universidad a ser maestros y están en la situación de sus abuelos, victimas de la guerra sucia, están desaparecidos. Es un caso muy extremo, pero es una realidad.

IR: Es muy particular. Digamos que hoy día se hace esta cuestión que está surgiendo aquí y allá los jóvenes. Por ejemplo, el fenómeno Sanders vale la pena estudiarlo sociológicamente, es muy apoyado por los jóvenes.

DEO: Los fenómenos ¿crees que entran también en esta línea?

IR: Claro. Si quieres podemos ver el surgimiento del agotamiento del movimiento XVM. Se agota y vemos como un fenómeno de ocupación de plaza, pero se mantiene como fenómeno de intelecto, de agitación, de ideas, como la efervescencia de ideas, y ahí suponemos que va a capitalizar esta cuestión de una manera relativamente bien pensada; entonces podemos, es el tipo de movimiento que vemos surgir.

Ahora, igual que es Ibiza en cierta medida en Grecia, entonces es que estos fenómenos que capitalizan un malestar social, en particular generacional, aunque no sólo los jóvenes viven esto mal, pero luego en la realidad política, mira lo que le pasó a… Te enfrentas a estructuras que son las estructuras de la construcción del edificio de la unión europea y esas estructuras dominan… Entonces, bueno el ejemplo de… En mi opinión es una tragedia sheakesperiana, el tipo dice: “Voy a ir a discutir con la Unión Europea, pero no voy a ir solo, voy a ir armado”, el resultado es un referéndum. Hace un referéndum al país y el país le dice: “Ve y dí que el pueblo entero te apoya para que no haya rescates”, y ahí se pone de rodillas, y le obligan y regresa a su pueblo con el rescate.

Entonces esa imagen es una tragedia. Claro, quizás hoy no tiene ningún sentido, la mayoría de sus intelectuales se han ido, etc., pero quizás ese también sea el riesgo que ponemos porque el riesgo es el siguiente. Como decía, hay cifras que hay que comprender. Yo no tenía mandato del pueblo para salirme de Europa y ¿quién se sale de Europa con la situación que hay internacional? ¿Cómo salirse de Europa? Entonces el límite está ahí. El posible que mañana podemos vivir de España, es posible hasta desearle, pero que se hará… cuando llegue a la misma situación. Primero le ocurrió en el 92, cuando llegó como Primer Ministro y se fue a una cumbre Europea que había en Barcelona, pero realmente al día siguiente es el elegido con un mandato para poner las cosas, los puntos sobre la silla y fue y firmó un acuerdo cediéndolo todo.


Agradecemos a El Barrio Antiguo por compartir este trabajo.

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