Sin Ciudad Creativa Digital, ¿es Guadalajara Creativa?

smart

|Por Marco Islas|

Hace unos días, después de sobrevivir a un ataque de legisladoras-fans mexicanas, el fotogénico y políticamente correcto Justin Tradeau, Primer Ministro de Canadá, anunció con su perfecta sonrisa Colgate que Toronto se convertiría en el laboratorio gigante de Google. El gigante tecnológico, a través de su compañía madre, Alphabet, creará un barrio inteligente. De facto un prototipo para una ciudad “construida desde los cimientos de internet”, o “from the internet up”, como enfatizó el CEO de Sidewalk Labs, la subsidiaria de Alphabet que supervisará la transformación de 4.86 hectáreas del borde este de la ciudad, ahí donde limita con el lago Ontario.

Google apostará 1 billón de dólares en el desarrollo de esta comunidad, Quayside, y lo hará bajo el proyecto Sidewalk Toronto. ¡1 billón de dólares! ¿Y saben por dónde empezará el proyecto? No se pondrá un solo tabique hasta que no hayan concluido una ronda de estudios y reuniones con… lo adivinó usted, la comunidad.

Aquí es donde esta noticia me puso a pensar en nuestra, hasta ahora, malograda Ciudad Creativa Digital (CCD). Los diarios locales como Milenio, Mural y el recientemente fallecido Máspormás –donde este periodista trabajaba muy contento, hasta que cerró- han documentado paso a paso cómo dos administraciones estatales y hasta cuatro municipales no han podido hacer despegar esta iniciativa que, en su carácter transexenal, demuestra que no es una ocurrencia de ocasión, sino una mezcla interesante de dinámicas que empujar a Guadalajara hacia una apuesta económica y social para desarrollar una nueva actividad productiva para la capital de Jalisco.

via GIPHY

Después de su actividad comercial, Guadalajara fue perdiendo relevancia nacional por naturaleza, ciudades como León y Monterrey crecieron tras el boom de nuestra “Ciudad de las Rosas”, para transformarse en centros industriales. Guadalajara es una ciudad de maquiladoras, y esas maquiladoras fueron atrayendo al mercado de la tecnología. Hoy estamos ante la encrucijada de convertirnos en una ciudad de software y Tecnologías de la información. Y en ese contexto la CCD apostó por convertirse en un faro de desarrollo de este mercado.

En este contexto es difícil calcular cuánto dinero lleva Jalisco invertido en el proyecto. Pero una nota del pasado julio, de Sonia Serrano para Milenio Jalisco, asentaba que al menos existen 163 millones de pesos mdp en irregularidades en la construcción de la CCD. Hasta el momento el costo del primer edificio del proyecto se calcula en 323.4 mdp. A este gasto habría que añadir el costo de eventos, seminarios e iniciativas como el Campus Party, el Festival Epicentro o los recursos que municipios como Guadalajara o Zapopan invierten en el sistema de emprendedores; sin mencionar el dinero invertido en congresos como el reciente 3er. Congreso Internacional de Industrias Culturales y Creativas.

Por ejemplo, Guadalajara ganó un premio de 1 millón de dólares para desarrollar una plataforma que transparente los permisos de construcción y el uso de suelo, por parte de la fundación Bloomberg. Yo creo que si reuniéramos todo ese dinero estaríamos cerca de ese billón de dólares que Google invertirá en Toronto… y hoy estamos igual de cerca que ellos de tener una Ciudad Inteligente… es decir, con planes, planes y planes rebasados por la realidad.

via GIPHY

Por ejemplo: si la CCD estaba pensada para atraer a las industrias creativas en un hub, detonando una zona “deprimida” del municipio de Guadalajara,  la realidad ha demostrado que colonias como Chapalita o la Col. Americana, son las sedes de muchas empresas dedicadas a las industrias creativas. Y es que en estas colonias tienen todo lo que necesitan: luz, conexiones a Internet, transporte, servicios y… ubicación estratégica.

Mi punto aquí es, la CCD como espacio definido, como apuesta urbanística, estará entrampado, pero Guadalajara ya es una ciudad envuelta en las dinámicas de las industrias creativas, aunque no sean aún –a pesar del dinero invertido- una ciudad Creativa o una Inteligente, así, con las mayúsculas que las etiquetas postmodernas mandan.

Backup: esta es mi primera colaboración para Okupo +, por ello gracias a Julio González y todo el equipo por la confianza. Acá estaremos hablando del cruce de la innovación, las industrias creativas con la economía y las políticas públicas de esta H. ciudad.

Escribe el primer comentario

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*