Steve Hackett en Guadalajara

El “rock progresivo” fue un género que hechizó a muchos jóvenes en la década de los setenta del siglo 20: larguísimas secciones instrumentales, complejas estructuras, frecuentes cambios de compás, virtuosismo en la ejecución y letras un tanto rebuscadas fueron las claves para el encanto. Con el tiempo el auge se diluyó pero no así el interés de quienes hasta el día de hoy siguen disfrutando de los discos creados en esa época. Más aún, hay nuevas tendencias progresivas que retoman las bases de aquellos años y aspiran a continuar el legado original de grupos como Genesis, Yes, Emerson, Lake & Palmer y tantos otros. Hace poco King Crimson actuó varias veces con gran éxito en la Ciudad de México y todos quienes asistieron a sus presentaciones coincidieron en la magnificencia de la música y el espectáculo, lo cual hace pensar que la música progresiva, o como sea que la llamen hoy, aún tiene mucho que ofrecer a las audiencias actuales.

El sábado tuvimos en Guadalajara una muestra del entusiasmo que aún hoy despierta esa música: un Teatro Diana repleto -hay que decirlo: de público eufórico poblado de cincuentones y más allá- que fue testigo de uno de los conciertos más impresionantes que hayan tenido lugar en esta ciudad en muchos años: el guitarrista Steve Hackett, quien tocara con Genesis de 1971 a 1977, dio durante dos horas y media una cátedra de perfección y emotividad acompañado de otros cinco músicos formidables.

El concierto, que inició con exacta puntualidad inglesa a las 21 horas, incluyó en la primera parte piezas de la trayectoria solista de Hackett y alguna de aquel grupo GTR que formó con el también guitarrista Steve Howe. La segunda fue un delicioso set de canciones de Genesis que recordó discos como Nursery Crime, Selling England by the Pound y Wind and Wuthering con ejecuciones impecables que fueron ovacionadas una tras otra por un público permanentemente asombrado.

Habrá quien reproche a Hackett su insistencia en regresar musicalmente a aquellos años con Genesis. Se me ocurre un simil justificatorio: es como escuchar a la Filarmónica de Berlín tocando a Beethoven. Enormes músicos de altísimo nivel interpretando la obra de un compositor de hace muchísimos años a quien conocen a la perfección. Steve Hackett ha decidido recrear la música del grupo al que perteneció y del que, por lo visto, se sigue enorgulleciendo. Lo hace con una calidad incuestionable y con todos los ingredientes en la mesa, incluyendo buen sonido e iluminación.

Las caras de quienes salían el sábado del teatro lo decían todo: amplias sonrisas, expresiones extáticas, comentarios de incredulidad ante lo que se acababa de ver y escuchar. Sin duda, lo repito, un magnífico concierto.

Alfredo Sánchez
Acerca de Alfredo Sánchez 50 Artículos
Músico // periodista // hombre de la radio

Escribe el primer comentario

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*