Por todos los ‘sí’ que faltan por disputar

Mi primer contacto con el activismo fue hace siete años cuando recién llegaba a Guadalajara. Recuerdo que apenas me instalé en la ciudad quedé maravillada de la cantidad de árboles en avenida Lázaro Cárdenas y de ver que muchas personas estaban disputando los espacios públicos hechos para los coches a través de actividades lúdicas, pronunciamientos, movilizaciones y rodadas. En Chihuahua, una ciudad profundamente hostil con los peatones, niños, niñas y abuelas, yo era una ciclista solitaria y aquí me sentí acompañada.

Durante estos años, los esfuerzos por una movilidad sustentable han continuado y cuando personas de estos esfuerzos entraron al gobierno, creímos haber ganado la batalla por una ciudad amable con las personas. Pero tardamos en darnos cuenta que la batalla no es sólo para que el gobierno decida tomar acciones para esa ciudad que queremos, también tenemos un desafío cívico. Busquemos convencer a nuestros amigos, y vecinos de que las calles son públicas y de todas y todos, de que existe una pirámide de movilidad que pone a las personas como prioridad y que el transporte público debe tener preferencia en espacio y presupuesto.

En el marco de la consulta por la Ciclovía en boulevard Marcelino García Barragán, los movimientos ciclistas y de movilidad se volvieron a activar, entre ellas Wikipolítica. Se decidió construir espacios de encuentro con aquellas personas que se han sentido perjudicadas por una ciclovía que busca ser un espacio seguro para no tener más ciclistas que peligran en nuestra ciudad.

Las organizaciones de la red orgánica de #SíALaCiclovía realizaron videos, generaron debates en espacios públicos y salieron a tocar puertas de vecinos y vecinas. Entendimos que la política es una herramienta para la incidencia, y que vale la pena encontrarnos con aquellas personas que piensan distinto. Esto último, creo que debe ser uno de los más grandes aprendizajes. No sólo se trata de nuestro derecho a movernos de manera segura –quienes decidimos utilizar la bicicleta– también es para tener banquetas amables para caminar, para que aquellos con alguna discapacidad puedan utilizar su coche y para que las personas no duren tres horas para llegar a sus trabajos por un transporte público ineficiente.

Me queda claro que el domingo no se vota un tramo de una ciclovía. Se vota por una visión que tenemos sobre la ciudad y su futuro. De que el entendimiento que tenemos de cómo debe ser una ciudad, debe pensarse desde la colectividad y no la individualidad.

Pero más allá de una consulta que debemos ganar, debemos utilizar estos aprendizajes para impulsar otros temas igual de importantes: la salud pública, la violencia, la precarización del trabajo o la falta de seguridad social para las personas de mi generación.

Después de este domingo que ganemos el #SíAlaCiclovía, reunámonos y encontrémonos por todos los que nos falta por disputar.

Susana Ochoa
Acerca de Susana Ochoa 14 Artículos
Feminista // Soy un cliché // #Okupante

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