Una lista de buenas denigraciones

|Por: Mauricio Ferrer|

El 2 de mayo pasado, el Consejo Mexicano de Negocios –que aglutina a los hombres con más riqueza e influencias económica y política en el país– publicó un desplegado dirigido a Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición Juntos haremos historia, conformada por los partidos del Trabajo (PT), Encuentro Social (PES) y Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Los hombres del poder de ese organismo empresarial se quejaron de las declaraciones que días antes había hecho López Obrador: Claudio X. González (Kimberly Clark), Germán Larrea (Grupo México), Alberto Bailleres (Industrias Peñoles), Alejandro Ramírez (Cinépolis) y Eduardo Tricio (Grupo Lala) se habrían reunido Ricardo Anaya, candidato de la alianza Por México al Frente, que integran el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC)

El encuentro, según AMLO, habría sido con el fin de acercar a Anaya y al presidente de México, el priista Enrique Peña Nieto, para trazar una alianza conjunta –a favor del panista–y con esta impedir que López Obrador pueda ganar la elección del 1 de julio próximo.

Los empresarios del CMN manifestaron en su desplegado que Obrador “denigró” a sus integrantes y recordó que las empresas que conforman ese organismo generan 1.5 millones de empleos. Nada, si se toman en cuenta los datos del INEGI: la población económicamente activa de México asciende a 54.6 millones de empleos. O sea, ellos no generan ni el 2 por ciento de los trabajos en el país.

Dicen que el candidato presidencial los “denigra”, pero se les olvida que ellos:

  1. Denigran a miles de mexicanos cuando generan empleos con salarios precarios; algunos trabajadores apenas perciben para transportarse a esos empleos y llevar algo de comida a casa.
  2. Denigran a los mexicanos cuando se valen de compañías outsorcing para la subcontratación de personal. La antigüedad y los derechos de un empleado se los pasan por el arco del triunfo.
  3. Denigran a los trabajadores cuando, por debajo de la mesa, pactan con líderes sindicales charros, los contratos colectivos de trabajo.
  4. Denigran también cuando, a alguien necesitado de un empleo, le obligan a firmar un contrato temporal. De nuevo, violan derechos laborales.
  5. Denigran cuando las prestaciones de Ley les importan un bledo y no las dan. O cuando de plano dicen, con cinismo, que en el año no hubo utilidades para repartir.
  6. Denigran cuando crean conflictos entre los empleados mediante la “competencia” y “productividad”. Un ejemplo: una empresa nacional fabricante de playeras de algodón promueve entre sus obreras un “bono” de productividad. Tres líneas de producción compiten entre sí. Solo una gana gracias a que las trabajadoras se quedaron más tiempo. Obvio no hay pago de horas extra, solo un bono para la línea que haya ganado. Y la empresa gana: hizo que las otras dos líneas de producción generaran un alto volumen del producto. No les costó un quinto.
  7. Denigran por ser insensibles hacia un trabajador; no les importa su salud física ni mental. En una tienda departamental, a los trabajadores (en especial las mujeres) les está prohibido sentarse durante las 8 horas de trabajo. Ya imaginará –si es mujer– como quedan las piernas y las varices.
  8. Denigran cuando se han beneficiado de concesiones de todo tipo por parte del Estado, más las mineras. Un dato de 2014 del entonces Comisionado para el Diálogo de las Comunidades Indígenas de la Secretaría de Gobernación: la mitad del país estaba ya concesionada a empresas mineras, generadoras de conflictos indígenas y agrarios. Y de las ganancias que obtenían entonces, apenas devolvían al país, en pago de impuestos, el 1.8 por ciento de sus ingresos. Nada. Son también ingratos.
  9. Denigran cuando, de esas mismas mineras y otras industrias, vierten contaminantes a cuerpos de agua como el Río Santiago en Jalisco. Y cabe recordar aquel desastre ecológico de Buenavista Cobre México (por cierto, de Germán Larrea) cuando vertió 100 millones de galones de sulfato de cobre en los ríos Sonora y Bacanuchi. No solo denigran a los humanos, también a la fauna y a la flora.

  10. Denigran cuando despiden a un empleado y se niegan a pagarles el finiquito que, por Ley, les corresponde. Se defienden como gatos en una Junta Local de Conciliación y Arbitraje. En ocasiones compran a la autoridad. En otras “negocian” con el empleado una cantidad mucho menor que la que le tocaba. Centaveros.
  11. Denigran cuando también, a un empleado a punto de jubilarse, lo despiden sin razón alguna. Medios de comunicación son expertos en este tema.
  12. Denigran cuando, al ser empresas grandes, compiten de forma desleal con las Pequeñas, Medianas y Micro empresas. Son voraces.
  13. Denigran, por supuesto, cuando algunas lavan dinero del narco.

Y así la lista. Interminable.

Y se ofenden cuando les llaman “mafia del poder”. Ternura.

De bote pronto. Gracias a Okupo+ por este espacio.

Mauricio Ferrer trabajó por más de una década en medios de comunicación nacionales y locales.

Hoy es servidor público.

Extraña mucho el sonido del teclado al momento de redactar datos, ideas, historias, pensamientos.

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