Ya van a empezar las campañas

No es que hubieran acabado antes, porque de acabar no acaban nunca, pero como que entre contiendas se toman unos meses para respirar y luego tardan en agarrar vuelo, y uno descansa. Pero ahora que se acerca el 2018 y con él, la definición del futuro político de varios, lo que habrá que soportar.

Como si no fuera suficiente tortura que en la radio, las cámaras de diputados y senadores aparezcan cada corte comercial con la publicidad más vomitiva afirmando que trabajan (jajaja) y que además están haciendo de México una chulada de país (turbo jajaja). Ajá, como si no fuera uno en el carro cuando escucha la radio y como si no pudiera uno ver la podredumbre a través de los vidrios y olerla en el aire con tufo a madera quemada que entra por la ventana.  No, ahora todos van a tratar de convencernos de su bondad, de que son los únicos que pueden salvarnos y que además en el pasado se han incluso quitado piadosos las sandalias, para no herir las piedras del camino, camino a su oficina. Qué insoportable eterno retorno a las campañas.

Los gringos, con Trump, acaban de descubrir la verdad alternativa, que no es otra cosa que un eufemismo para decir, montón de patrañas, sack of bullshit. Pero nosotros tenemos rato viviendo en este universo donde donde las cosas son y no son a la vez.

Si no me cree, los ejemplos sobran:

– No vamos a subir el predial, ni la gasolina, ni los impuestos, ni el IVA, ni el ISR, ni la inflación, ni la tortilla, ni el camión.

– Oiga pero cada año pago mas por el predial.

– Verá subió lo que usted paga, pero no subió el impuesto.

– Pero el predial es un impuesto, ¿cómo puede subir el precio sin que esto sea un aumento?

– Ah es que mire: de aumentar aumenta, pero no es aumento, porque lo que pasa es que la progresión aritmética de la constante sinérgica del asunto en sí cambia y eso hace que se modifique unos pechereques lo que usted paga pero no subió nada, nomás paga más.

– ¿Y la gasolina?

– La gasolina no es culpa nuestra señor. Es el espíritu propio que soñó Lázaro Cárdenas con la expropiación, el espíritu de la Revolución que soñó con una gasolina, libre, soberana y por ende de precio fluctuante.

– ¿Y la luz?

– Nunca dijimos que bajaría la luz. Además la luz es una onda y es una partícula y por ende es difícil predecir sus comportamientos económicos, no es culpa de la administración en turno.

Luego está el tema de las culpas, porque de que hay cosas mal, hay cosas mal pero no son culpa de nadie porque la culpa no tiene madre y si la tuviera es la administración pasada.

– Oiga la violencia no ha disminuido, candidato, ha aumentado.

– Es porque los cuatro hijos de la chingada que quedan en el estado son cada vez más violentos pero vamos avanzando, antes había más gente desgraciada, ahora hay menos pero hace más desgracias. Viva México, construyamos el futuro.

– Oiga candidato, ¿y el pueblo que no iban a inundar?

– No lo vamos a inundar, nomás va a quedar bajo el agua, el agua va a llegar solita.

Y por si esta mar de trabalenguas que escucharemos en los próximos meses fuese poca, estarán las encuestas y los actos denominados guerra sucia y la gente estirando la manga de manera corriente, como el señor Moreno Valle anunciándose en los camiones que van para Tesistán.

Habría gritos por las encuestas y las verdades paralelas que esconden y se verá que el total de la población es más que el 100% de la misma o la suma de sus partes, si no; cómo explicarse que todos, pero todos los candidatos producirán encuestas en las que siete de cada tres ciudadanos los prefieren.

Ya pues, no se preocupen, la crisis está en nuestra mente.

Zul de la Cueva
Acerca de Zul de la Cueva 11 Artículos
Gente vagamunda, inútil y sin provecho. Esponja del vino y gorgojo del pan

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