Cómo congelar las manzanas

Merece la pena comprar manzanas en grandes cantidades en la época de la cosecha, cuando están en su mejor momento y maduras. Luego puedes congelar las manzanas y conservarlas. Lea aquí cómo hacerlo.

Mientras que la fruta fresca debe consumirse en pocos días, las manzanas congeladas pueden consumirse hasta ocho meses. De este modo, podrá disponer de manzanas ricas en vitaminas incluso en invierno, ya que las sustancias vitales se conservan en gran medida cuando se congelan. Sólo hay que seguir unas pocas reglas.

Cómo congelar las manzanas

Las manzanas deben envasarse de forma hermética para su almacenamiento en condiciones de congelación. Las bolsas y latas de congelación son adecuadas para este fin. Para la fruta muy blanda, sólo son adecuadas las latas para no aplastar la fruta. Puede marcar la fecha de congelación en los alimentos congelados con un rotulador. Utiliza sólo fruta fresca, limpia y absolutamente impecable. Los daños en la fruta durante la descongelación pueden hacer que ésta se estropee rápidamente.

Las manzanas descongeladas se pueden procesar como las frescas. Pero lo mejor es congelarlas enseguida de la forma en que quieras utilizarlas después, por ejemplo, como cuñas para la tarta.

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Congelar las manzanas en trozos

Las manzanas se pueden congelar crudas, pero no enteras, ya que son demasiado grandes para que se congelen lo suficientemente rápido. El hecho de pelar o no las manzanas depende de usted o del uso que vaya a hacer de ellas. Pero debes liberar la fruta del corazón y cortarla en trozos del tamaño de un bocado.

Las piezas se colocan una al lado de la otra en una bandeja o fuente de servir y se precongelan cuando se han endurecido.

  • Las manzanas que se van a convertir en compota se pueden escaldar durante unos minutos en agua hirviendo a la que se ha añadido un poco de azúcar y ácido cítrico. Esto mantiene el color de la fruta fresca.
  • Puedes congelar las manzanas para consumirlas crudas con una solución de azúcar. Para ello, añada 300 gramos de azúcar a un litro de agua y lleve la mezcla brevemente a ebullición. Cuando se enfríe, colóquelo con los trozos de manzana en latas de congelación bien cerradas.

Para la calidad de los alimentos, es importante congelar rápidamente, pero descongelar lo más lentamente posible en un lugar fresco. Las manzanas para la compota o como cobertura de un pastel no tienen que descongelarse primero. Se pueden utilizar de inmediato.

Para comerlas crudas, deje que las manzanas se descongelen lentamente en la nevera. Busca piezas que se hayan vuelto blandas. No deben almacenarse durante mucho tiempo, ya que se estropean rápidamente. Tras la descongelación, calentar los trozos de manzana al menos a 16°C, ya que sólo desarrollan todo su sabor por encima de esta temperatura.

Por cierto: también se pueden conservar las manzanas de otras maneras, sin necesidad de congelarlas.