En sólo cuatro pasos puedes tener una conversación significativa que sea útil para todos

Toda conversación importante debe haceros avanzar a ti y a tu interlocutor. Esto es lo que se consigue cuando se dirige la conversación.

Cómo llevar a cabo una conversación en cuatro pasos

Paso 1: Establecer una conexión emocional

¿Cómo le va a su interlocutor en todo? ¿Cómo es él?? Trata de percibir su estado emocional. Exprese su comprensión por esta situación emocional, aunque le resulte difícil hacerlo. Porque si tu contraparte nota que no (quieres) mostrar ninguna comprensión, entonces no habrá conexión y por lo tanto no habrá comunicación.

Paso 2: Aclarar los hechos

Ahora el camino está libre para las cuestiones de hecho. Escuche a su interlocutor durante al menos 60 segundos sin interrumpirlo. Esto le ayudará a evitar uno de los errores más comunes en las conversaciones: una persona informa primero de los hechos y luego quiere llegar a su conclusión, pero es interrumpida porque su interlocutor ya quiere reaccionar a los hechos sin esperar las sugerencias de la otra persona. Deje que su interlocutor termine.

Los que interrumpen constantemente a los demás les transmiten que no los toman en serio. Por supuesto, esto no significa que no puedas interrumpir a un charlatán que sigue con su presentación después de cinco minutos.

Especialmente cuando se trata de un proyecto conjunto, ver si es posible más. Intentar juntos ir más allá de las sugerencias ofrecidas – y según el lema «Nosotros dos somos más que la suma de nuestras partes.» Encontrar nuevos caminos o posibilidades.

Paso 3: Hacer los preparativos

Al final de la conversación debe haber instrucciones claras de actuación y acuerdos. Y para ambas partes. Esto significa que se acuerdan los próximos pasos y las fechas para hacerlo.

Paso 4: Terminar con una nota positiva

Después de la solución de los hechos, intente volver a la senda emocional. Terminar la conversación de forma amistosa, con una sonrisa, con señales positivas. Seguramente no siempre será posible, pero hay que intentarlo. Esto le ayudará a anclar positiva y emocionalmente la solución que ha encontrado en usted y en su contraparte.

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El saludo correcto

Así es como se causa una buena impresión a los socios comerciales desde el principio:

  • Concéntrese plenamente en su interlocutor.
  • Deje de lado sus problemas personales durante la conversación. Sonríe a tu interlocutor.
  • Mira a tu interlocutor a los ojos. Mira su cara después. Si miras constantemente alrededor de la habitación, parecerás desinteresado. Pero no mires fijamente a tu interlocutor. Esto lo pone innecesariamente nervioso.
  • Inicie la conversación con un amistoso «hola». No tenga miedo de revelar su interés. Utiliza frases como «encantado de conocerte» o «encantado de volver a verte».

A la hora de mantener una conversación, hay que tener en cuenta algunos puntos importantes. (Foto: Martin Goldmann)

Dirigir una conversación: Consejos

Con los siguientes consejos, puedes convertir una conversación en un diálogo que haga avanzar a todos:

  • Escuche. La proporción ideal es 70:20:10. El 70 por ciento de las veces debes escuchar sin decir una palabra. El 20% de las veces demuestras a tu interlocutor de forma verbal y todavía verbal que has entendido su mensaje. Utiliza sólo el 10 por ciento del tiempo de forma activa para hacer avanzar la conversación.
  • Aprenda a leer los mensajes no verbales que envía su interlocutor, por ejemplo, a través de los gestos o las expresiones faciales.
  • No te centres sólo en lo que dice la otra persona. Lo que no dice también es importante.
  • Asegúrate siempre de que has entendido lo que tu interlocutor ha dicho, lo que piensa y siente.
  • No acuda a una conversación difícil sin estar preparado. Considera de antemano cuál es tu objetivo y en qué punto os encontráis tú y tu interlocutor. A continuación, piense en cómo va a lograr su objetivo.
  • Inicie la conversación con los objetivos de su interlocutor.
  • Recuerda: sólo conseguirás lo que quieres después de haber dado a tu interlocutor lo que necesita.
  • Al final de una conversación importante, resuma los resultados y los pasos que ha acordado. Así todo el mundo sabe lo que tiene que hacer.
  • Practica decir a tu interlocutor que quieres saber más si cambia de opinión sobre algo. Ha declarado su intención.
  • Sé auténtico. Todo el mundo tiene puntos débiles y errores, incluido tú. Esto es lo que nos hace humanos.

Lea aquí cómo formular los hechos de forma positiva.

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Escuchar activamente

Las conversaciones con tu pareja o cliente serán más eficaces y mejores si escuchas activamente:

  1. Preste atención a su interlocutor. Mantén tus pensamientos en el tema y no divagues. La forma más fácil de mostrar interés en la conversación es establecer contacto visual.
  2. Dar una respuesta positiva. Sonríe y asiente de vez en cuando.
  3. Que hable el orador. Si interrumpes, demuestras desinterés y egoísmo.
  4. Resumir brevemente la declaración de la otra persona al final. Esto garantizará que ha entendido correctamente el contenido. Su interlocutor reconoce que usted está interesado y se siente comprendido.
  5. Pregunte si no ha entendido algo. Así evitarás malentendidos y demostrarás que te interesa la conversación.

Para terminar bien una conversación

Esta es la forma correcta de terminar una conversación o una reunión de negocios:

  • Deja que tu mirada recorra la habitación más a menudo.
  • Llevar objetos como el bolso, las gafas o la cartera. Estas son señales claras de que quieres terminar la conversación.
  • Resumir el contenido o el resultado de la conversación. Si no es posible, utilice frases como: «En esa nota». En las conversaciones comerciales, resuma los pasos que deben darse a continuación, es decir, «bueno, lo siguiente que haremos será darle un presupuesto…»
  • Mira a tu bebé a los ojos una vez más. Sonríe mientras lo haces. Agradece la conversación y despídete. Concéntrese completamente en su interlocutor. La atención final es tan importante como la primera impresión.

Repetir el nombre de un nuevo interlocutor

Mencionar el nombre de un nuevo conocido en la conversación de vez en cuando cuando estáis conversando. Inclúyalo en la frase. Por ejemplo: «¿Qué le parece el nuevo centro comercial de la ciudad, señora Müller??»

La repetición hace que el nombre se fije mejor en la memoria. Además, su interlocutor se sentirá halagado cuando escuche su nombre.

No repetir el nombre con demasiada frecuencia. De lo contrario, la comunicación parecerá artificiosa.