¿Está el perro enfermo?? – 11 señales que indican esto

Si el perro está enfermo, no siempre se puede saber de inmediato. Porque los perros no hablan y no siempre indican su dolor. Así pues, estos son algunos signos de que su perro está enfermo.

Cómo saber si su perro está enfermo

Hay una serie de señales que indican que su perro no está bien:

  1. En lugar de estar vivo y activo, el animal es sedentario, apático, se retrae o descansa mucho más de lo habitual
  2. Su perro no bebe ni come
  3. Notas movimientos claramente diferentes al caminar, como cojera o evitar ciertos movimientos
  4. El amigo de cuatro patas no tiene los ojos claros, sino turbios o rojos, y es posible que se frote las patas con frecuencia porque le pican
  5. El perro se rasca las orejas o sacude mucho la cabeza de un lado a otro porque le pica
  6. Las encías no son rosadas y sin manchas, sino que están inflamadas o tienen una capa blanquecina, huelen mal
  7. En lugar de excretar heces sólidas, su perro tiene diarrea (más de una vez seguida)
  8. El perro suele vomitar
  9. El pelaje se ha caído en algunas zonas
  10. Su perro tiene fiebre
  11. La nariz no es fría y húmeda, sino cálida y seca

Si una o más de las observaciones anteriores se aplican a su animal, debe consultar a un médico.

La dálmata Bienchen goza de buena salud en la foto. Sólo le gusta tumbarse bajo las mantas 🙂 Publicidad

Perro en el veterinario

El punto más importante: Permanezca con su mascota. El perro confía en ti. Por regla general, los veterinarios permiten que te quedes con él durante el tratamiento. A menudo se muestran agradecidos o incluso te piden que sostengas al perro mientras se les trata.

Antes de visitar al veterinario, debes sacar a tu perro a pasear para que se suelte. Porque con los perros nerviosos, las cosas pueden salir mal fácilmente. Lo ideal es que puedas pasear a tu mascota cerca del veterinario. También es una buena manera de pasar el tiempo mientras esperas.

Durante las visitas y en la sala de espera, usted está allí para su perro. Pero evita consolarle en exceso. De esta manera sólo reforzarás su creencia de que la visita es algo malo y desagradable. Ocasionalmente, unas golosinas o unos simples ejercicios como «siéntate» y «abajo» ayudan a llevar al perro a otros pensamientos.

Si tiene tiempo, visite al veterinario con su perro porque sí. Entra, saluda y sal de inmediato.

La visita al veterinario será un acontecimiento difícil y muy emocionante para el perro, a pesar de toda la buena persuasión. Así que sé comprensivo si el perro está nervioso y no esperes el perro perfecto y tranquilo cuando estés en la sala de espera. Sólo estar con él.

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